El notable incremento del caudal del río Iguazú obligó a la empresa concesionaria de los servicios a cerrar la pasarela que conduce a Garganta del Diablo, el más espectacular de los 275 saltos que forman las Cataratas del Iguazú.
Las intensas lluvias que se registraron esta semana en las altas cuencas y los tributarios, en Brasil, hizo que la firma Iguazú Argentina activara el protocolo para estas situaciones. El paseo fue cerrado este miércoles a media tarde para que los operarios puedan rebatir las barandas de la pasarela.
Los trabajos comenzaron cuando el río presentaba un caudal de 2.770 metros cúbicos por segundo. Este jueves, a las 10, el caudal se había incrementado hasta los 9.190 metros cúbicos y continuaba en ascenso.
Según los registros de la Compañía Paranaense de Energía (Copel), en menos de 24 horas el nivel del río se elevó casi dos metros.
Una central hidroeléctrica ubicada en el Estado de Paraná, muy cerca del límite internacional, pasó de descargar ayer 3.530 metros cúbicos por segundo a 9.010 esta mañana.

El cierre de la pasarela a Garganta del Diablo es por tiempo indeterminado, ya que está sujeto a que baje el nivel del río y los operarios puedan corroborar que no hubo daños en las estructuras. Además, deben volver a elevar las barandas, que son rebatidas para evitar mayores roturas por la presión que ejerce el agua y también los árboles que suele arrastrar.
El incremento del nivel del río Iguazú no impide que los turistas puedan realizar los recorridos por los circuitos Inferior y Superior, y así disfrutar del contraste entre el verde de la selva y el agua rojiza que se despeña.
Un comportamiento similar registraba el río Uruguay, que elevó considerablemente su caudal en pocas horas. El nivel del río pasó de 5,30 metros a 11,80 este jueves en el puerto de la ciudad de El Soberbio.
A raíz del avance de las aguas, los Bomberos Voluntarios junto a la Municipalidad comenzaron a evacuar a algunas familias de los barrios Unión y Chivilcoy, ya que se prevé que la creciente continúe en las próximas horas.

La creciente del río Uruguay obligó también a interrumpir los servicios de balsa en las localidades de El Soberbio, Alba Posse y San Javier, en el límite con Brasil. La medida fue adoptada por la Prefectura Naval para garantizar la seguridad de los empleados y usuarios del servicio.
La última gran inundación que se registró en Misiones fue en junio de 2014. En las Cataratas el pico de la creciente alcanzó los 45.700 metros cúbicos por segundo, lo que representa más de 30 veces el caudal promedio.
En esa oportunidad también el río Uruguay tuvo un incremento excepcional, obligando a la evacuación de más de 1500 personas debido al anegamiento de 350 viviendas luego que el nivel del agua superara los 22 metros.
Misiones. Corresponsal
MG

