Informes de consultoras privadas confirman un desplome persistente del impacto oficialista en redes. La salida de escena de Santiago Caputo, las internas en el equipo de vocería y el desmantelamiento de la estructura de cuentas automatizadas marcan el piso histórico de Javier Milei en el terreno donde antes dominaba.
La hegemonía digital que constituyó uno de los pilares fundamentales para la construcción y consolidación del proyecto político de La Libertad Avanza atraviesa su momento más crítico. Dos informes recientes presentados por las consultoras Sustantiva y Adhoc coinciden en señalar un fuerte retroceso en el rendimiento, las interacciones y la capacidad de instalación de agenda de Javier Milei y sus principales funcionarios en las plataformas digitales, registrando niveles mínimos de alcance entre febrero de 2025 y junio de 2026.
A pesar del incremento en la intensidad de las publicaciones presidenciales durante las últimas semanas —caracterizadas por un tono confrontativo hacia sectores de la oposición y la prensa—, la estrategia no ha logrado frenar el desgaste. En los pasillos de la Casa Rosada admiten que el origen de esta crisis responde tanto a factores de desgaste económico-social como a severos ruidos en la propia arquitectura de comunicación.
El repliegue del asesor sin cargo y la desorganización oficial
El repliegue de Santiago Caputo, señalado históricamente como el arquitecto detrás de la narrativa libertaria y coordinador del brazo digital conocido como «Las Fuerzas del Cielo», ha dejado al descubierto grietas operativas en la estrategia diaria. Dentro del gobierno no ocultan las crecientes tensiones con la Secretaría General de la Presidencia, liderada por Karina Milei, dejando en duda si el retiro de Caputo responde a un enfriamiento táctico o a una distancia definitiva.
Esta desorientación quedó expuesta en los traspiés del vocero presidencial, Adrián Ravier, quien anunció públicamente el traspaso del mando comunicacional hacia el realizador audiovisual Santiago Oría, para desmentirse pocas horas después. La situación generó malestar interno respecto al rol del vocero y dejó al descubierto las fricciones entre los equipos de producción cinematográfica de la gestión y los analistas de datos y redes.
«La fatiga digital es el reflejo de una crisis económica y política que se profundizó. Milei perdió ese capital simbólico que lo mostraba como alguien ajeno a la política tradicional.»
Errores técnicos y el impacto del caso de los bots
Las fallas en la ejecución de la estrategia digital no solo se evidenciaron en el plano político, sino también en el plano operativo. Un reciente episodio en la red social X encendió las alarmas cuando decenas de respuestas a favor de la gestión gubernamental comenzaron con la instrucción técnica «Reply» seguida del texto propagandístico, dejando al descubierto una falla en la programación de sistemas automatizados de respuesta.
A esta situación se suma el impacto de la investigación judicial vinculada al exasesor Fernando Cerimedo, tras el hallazgo de infraestructura digital y granjas de cuentas en el exterior. Especialistas en inteligencia artificial y análisis de redes señalan que el desmantelamiento de estas redes de amplificación artificial coincide temporalmente con la abrupta disminución del rebote y la viralización de los contenidos impulsados por la Casa Rosada.



