Buenos Aires, 9 de junio de 2026 – La cultura matera marcó un hito sin precedentes este fin de semana. Tras tres intensas jornadas (5, 6 y 7 de junio), concluyó la primera edición del Mundial de la Yerba Mate 2026, un certamen que no solo premió la excelencia de la industria, sino que se consolidó como un movimiento global con festejos simultáneos en tres continentes.
Un Fan Fest que colmó las expectativas
El corazón del evento estuvo en el Museo del Mate, ubicado sobre la emblemática Avenida de Mayo en Buenos Aires. Allí, casi 4.000 personas disfrutaron de una propuesta cultural que incluyó stands de productores de Argentina, Brasil y Paraguay, catas guiadas, talleres con sommeliers internacionales y paneles de degustación a ciegas.
Con el apoyo de 235 voluntarios y más de 170 horas de contenido en vivo, el Fan Fest se posicionó como la actividad cultural número uno de la agenda porteña durante el fin de semana.

La mayor cata de yerba mate de la historia
En el plano técnico, el certamen rompió récords al evaluar más de 400 muestras de múltiples países. El jurado internacional trabajó bajo un riguroso protocolo a ciegas —similar al que se utiliza en las grandes competencias de vinos y destilados— analizando aroma, color, sabor, textura y equilibrio.
«Es un récord único poder evaluar más de 400 muestras. De hecho, las evaluaciones con el jurado las comenzamos un día antes de lo previsto», detalló Marcos Francisca, Juez Director del certamen.
En total se entregaron 313 distinciones: 59 medallas Gran Oro, 93 de Oro, 85 de Plata y 76 de Bronce. Desde la organización aclararon que el sistema no busca hacer competir a las marcas entre sí, sino reconocer y avalar a todos los productos que alcanzan los más altos estándares de calidad.

Un fenómeno sin fronteras
El carácter internacional quedó demostrado a través de las 13 Subsedes Oficiales en 6 países que replicaron el evento en simultáneo. El mapa matero se extendió desde Lungro (Italia) y Londres (Reino Unido), pasando por Auckland (Nueva Zelanda), Sídney (Australia), Valencia y Barcelona (España), Dolores (Uruguay), Guatemala, Punta Arenas (Chile), hasta diversas localidades de Argentina como Salta, Iguazú y Apóstoles.
«Esta red de subsedes es la demostración de que la yerba mate ya es una bebida global con comunidades activas en mercados tan diversos», destacó Martín Gómez, Director General del evento.

Encuentro de productores y respaldo institucional
El Mundial funcionó como una vitrina clave para toda la cadena de valor. Concurrieron desde grandes empresas hasta cooperativas y proyectos sociales ancestrales, como Ilexa, un emprendimiento de productoras guaraníes de Paraguay.
La ceremonia de clausura contó con un fuerte respaldo político e institucional, incluyendo la presencia de Senadores Nacionales y miembros del Poder Ejecutivo de Corrientes y Misiones, provincias clave en la producción yerbatera.
El movimiento recién empieza
El balance de esta primera edición deja un camino trazado de cara al futuro y el enorme desafío de hacer crecer la red internacional.
«Lo cotidiano merece ser reconocido, y la yerba mate ya tuvo su primer Mundial. El Mundial no terminó el 7 de junio: empezó el 5. Esto es un movimiento mundial y esperamos poder llevar el certamen a distintos países», concluyó Nicolás Geiskko, Director de Comunicación y Comercial.
La organización ya mira hacia el futuro con un objetivo claro: la próxima cita será en 2027.



