El repartidor de Amazon que robó un gato de una casa mientras hacía una entrega fue condenado a ocho semanas de cárcel, aunque suspendidas por 12 meses. Además, deberá cumplir con 15 días de servicios comunitario y pagar una multa de 500 libras esterlinas, según informó The Sun.
El hecho ocurrió el 19 de enero por la tarde, cuando la familia Crowther esperaba una compra de la tienda Zara. Carl Crowther, de 53 años, dueño de la casa —ubicada en Yorkshire del Oeste, Inglaterra—, revisó las cámaras de seguridad tras una larga ausencia de Nora, la gata de la familia, de cuatro años.
Las imágenes captadas por la cámara de la entrada mostraron al repartidor, más tarde identificado como Catalin Stancu, llegar con el paquete en la mano, tocar el timbre y, al comprobar que nadie respondía, dejar el pedido en la puerta. Luego se agachó, tomó a Nora entre sus brazos y se marchó.

El hombre de 42 años permaneció en el lugar por más de seis minutos antes de tomar esa decisión. «Fue una sorpresa total y no podía creerlo cuando la recogió. Subió directamente a la puerta, tomó al gato, se dio la vuelta y se fue. Es absolutamente asqueroso», señaló Crowther, según informó The Sun.
La familia publicó el video en sus redes sociales, donde la grabación generó una amplia repercusión. Horas después, Crowther recibió un mensaje del propio Stancu: «Hola, tengo a tu gato».
Crowther explicó que al principio no se preocupó por la ausencia de Nora, ya que la gata solía salir y siempre volvía a casa. La alarma surgió a la mañana siguiente, cuando él y su esposa Sarah, de 52 años, notaron que el animal no había regresado. Fue entonces cuando revisaron las imágenes de la cámara de seguridad.
La situación generó especial preocupación porque Nora tiene un soplo cardíaco y necesita medicación. «No teníamos idea de dónde estaba, ni si estaba herida o viva. Saber que alguien la tomó de manera intencional solo aumentó nuestro miedo y angustia», declaró la familia Crowther ante el tribunal de magistrados de Bradford.

«El hecho de que la hayan sacado de nuestro jardín, un lugar donde debería haber estado segura, lo hace aún más impactante. El peso emocional que cargó nuestra familia fue abrumador«, agregaron.
La familia también subrayó el vínculo afectivo con el animal: «Nora no es solo una mascota, es un miembro muy querido de nuestra familia. Que nos arrebataran algo tan importante se sintió irreal».
El robo del gato que conmocionó a una familia y puso en jaque a Amazon
Crowther denunció el hecho ante la Policía de Yorkshire del Oeste y presentó el video como evidencia. También se comunicó con Amazon para informar lo ocurrido, pero la respuesta de la empresa no lo conformó. «Su respuesta fue asquerosa, preguntaban qué valor económico le daríamos al gato. ¿Cómo se puede valorar la mascota de alguien?», cuestionó.

Amazon inició una investigación y tomó contacto tanto con Crowther como con la policía. Sin embargo, Stancu no era empleado directo de la empresa, sino de una empresa filial contratada para las entregas.
Stancu fue detenido por la policía. En su comparecencia ante el tribunal de magistrados de Bradford, se declaró culpable del robo de la gata, delito estipulado en el artículo 2 de la Ley de Secuestro de Mascotas sancionada en 2024.
«Este delito se incorporó a la ley para reconocer que una mascota no es solo una propiedad: es parte de la familia, como claramente ocurrió en este caso», indicó el juez Alexander Boyd.

