Como ocurre en muchos otros barrios de la Ciudad, la organización vecinal logró salvar una fachada histórica que había sido desvalorizada por el Gobierno porteño y por una empresa desarrolladora: la del petit hotel Lawson, ubicado en Avenida Alvear al 1800, en Recoleta. Aún con una gran visibilidad -sin dudas, una de las zonas más pintorescas de Buenos Aires- y ubicado dentro de un Area de Protección Histórica, la fachada tenía fecha de vencimiento.
Frente a la presión vecinal y de los comerciantes de la zona -coordinada desde la ONG Distrito BAFA Buenos Aires Fashion & Arts-, el Gobierno porteño intercedió para suspender el permiso de obra que le había otorgado a la empresa desarrolladora para demoler el frente del petit hotel. Por los agradecimientos que se pueden ver en redes sociales, hubo también una intervención de María Belén Ludueña, esposa del jefe de gobierno, Jorge Macri.
En estas últimas horas se conoció además que la fachada del Lawson será intervenida por el célebre arquitecto uruguayo Carlos Ott.
Con los horarios cambiados y de viaje por China, Ott charló con Clarín y se mostró entusiasmado por este trabajo en Buenos Aires: «Me voy a hacer cargo de una obra que había recibido muchas críticas. Pero creo que presentamos un proyecto que salvaguarda la fachada y que es respetuoso con el entorno».
«Específicamente esta cuadra de Avenida Alvear es una de las más lindas de la Ciudad. La fachada se mantuvo más de cien años, pero de la casa original no quedaba nada. Para la escala de proyectos en los que trabajo en general con mi equipo, es una obra pequeña, pero desafiante», expresó el arquitecto.
En Argentina tiene dos proyectos en Mar del Plata, uno en Rosario y otros en Buenos Aires, en etapa aún inicial. Ahora mismo se encuentra en China y sigue su gira hacia Uzbekistán, con proyectos en ambos países. En el downtown de Miami diseñó dos torres de casi 100 pisos. Y en Uruguay, trabaja en otras 17 torres residenciales de bajo costo, viviendas asistidas por el Estado. Mutifacético, con un pie en todos lados. Defensor de la densificación de las ciudades, también promueve la protección del patrimonio: «Es esencial».
¿Por qué estuvo en riesgo esta fachada? ¿Por qué no la protegió ni siquiera su ubicación? En la Ciudad la Ley 3056 establece la protección cautelar de todos los inmuebles construidos o registrados antes del 31 de diciembre de 1941. Es decir, limita las demoliciones totales o parciales sin un estudio previo de su valor patrimonial. El Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales -integrado por diversas asociaciones y por el propio gobierno porteño- es el organismo que desestimó su protección y así es que lo dejó en jaque, porque esta propiedad había quedado fuera del catalogo de protecciones.
Ante la polémica que generó esta obra, la Secretaría de Desarrollo Urbano porteño convocó a vecinos y desarrolladores (Pride Developer) para arbitrar la situación. «Entendimos que este proyecto representaba una oportunidad para demostrar que el desarrollo urbano y la preservación del patrimonio no son objetivos contrapuestos”, dijo la titular del área, Agustina Olivero Majdalani. “La conservación de esta fachada permite mantener la continuidad urbana de la cuadra y el carácter histórico del entorno. Creemos que este es un ejemplo de cómo el diálogo entre el sector público y privado pueden dar lugar a proyectos que integren innovación y urbanismo sostenible”.

Afortunadamente para la cuadra, el área se replanteó la situación, porque en marzo le había dicho a Clarín otra cosa: «La factibilidad de obra fue entregada a los propietarios en agosto de 2025. La Ciudad no tiene ningún argumento legal o administrativo para impedirle a sus propietarios que dispongan del inmueble. Por supuesto, siempre y cuando se ajuste a la normativa».
El petit hotel (o residencia) Lawson se construyó en 1916; aún se puede ver en la fachada la firma del arquitecto Enrique Max Laspé. Era una vivienda de estilo clásico que a lo largo del tiempo fue perdiendo su ornamentación original.
Al menos hasta la década del 60 fue una residencia; a partir de ese momento comenzó a alquilarse con fines comerciales. La última tienda que funcionó en el lugar fue Ermenegildo Zegna.
No es la primera vez que intentan demoler este petit hotel; en 2022 hubo otro proyecto, también detenido por las protestas de vecinos. Ahora se conservará la fachada, que estará por delante del edificio que se construirá.
SC



