La actividad industrial atraviesa por un momento muy difícil, con cierres de fábricas en todo el país y un mayor desempleo. Ante esto, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) elaboró un informe con los datos más alarmantes del sector y con las causas que llevan a esta lamentable coyuntura.
Según el CEPA, en base a datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la producción industrial se desplomó 10,2 por ciento desde la asunción de Javier Milei a la presidencia hasta junio. Además, el uso de capacidad instalada industrial se ubicó en 59,1 por ciento, lo que significa que cuatro de cada diez máquinas están paradas.
Asimismo, tomando cifras de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), en el mismo período se registró el cierre de 4.020 empresas, es decir, un 8,1 por ciento del total. A esto se suma la destrucción de 97.312 puestos de trabajo registrados, lo que equivale al ocho por ciento del total.
Entre las principales causas que detalla el CEPA para llegar a estos números figura la apertura importadora. De acuerdo a lo informado por el INDEC, en el primer semestre del año, se registraron 5.362 millones de dólares en importaciones de bienes de consumo. Se trata del semestre con el índice más alto de toda la serie histórica.
En línea con esta apertura importadora de bienes de consumo que representa una competencia desleal para el mercado interno, el Gobierno derogó el Compre Nacional, lo que generó menos demanda para las empresas locales. Como si esto fuera poco, se eliminaron los créditos productivos y se aplicaron tarifazos en la energía a los talleres y a las pequeñas industrias.
Las causas, una por una
- Se derogó el Compre Nacional, lo que generó una menor demanda a las empresas locales.
- Se cerró la Secretaría PYME, con lo que quedaron desprotegidas y sin interlocutor las pequeñas y medianas empresas, que representan el 98 por ciento de las firmas del país y generan más del 70 por ciento del empleo.
- Se derogó el PRODEPRO, que establecía una política de Aportes No Reembolsables para empresas que abastecen a sectores estratégicos de la industria.
- Las tarifas de luz y de gas aumentaron en forma exponencial y se volvieron impagables para talleres y pequeñas industrias.
- Se eliminaron los créditos productivos para la inversión en PyMEs, con lo que se abandonaron los créditos subsidiados del Banco Nación y el BICE.
- El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) otorga beneficios a enclaves extractivos y exportadores, en lugar de a la industria.



