En una jornada marcada por la tensión política, el Consejo Escolar atraviesa un nuevo cimbronazo institucional tras la confirmación de la renuncia de Marcelo Guarda a su cargo como tesorero del cuerpo. Si bien la noticia circulaba como un rumor en los últimos días, el alejamiento se formalizó hace instantes durante una sesión extraordinaria.
Según trascendió, la decisión de Guarda —quien encabezó la lista del oficialismo en las últimas elecciones— responde a profundas diferencias en los criterios de gestión con la actual presidenta del organismo, Mónica Alfonso. No es la primera vez que la conducción del Consejo enfrenta cuestionamientos internos, recordando que la asunción de Alfonso como presidenta fue precedida por intensos debates y dificultades para reunir los votos necesarios.
La aceptación de la renuncia no fue unánime, lo que refleja la fractura dentro del cuerpo:
A favor de aceptar la renuncia (4 votos): El propio Marcelo Guarda, Natalia Melinao (también del oficialismo) y los consejeros de la oposición, Diego Tayeldín y Gabriel Blaiotta.
En contra (2 votos): La presidenta Mónica Alfonso y Mariana Peschel, quienes rechazaron la dimisión.
Pese a dejar la tesorería, se confirmó que Guarda mantendrá su banca como consejero escolar, limitando su alejamiento únicamente a la responsabilidad administrativa y financiera del cargo técnico.
La vacante genera una preocupación inmediata, ya que la firma del tesorero es indispensable para autorizar pagos y garantizar el funcionamiento operativo diario de las escuelas. Ante esta acefalía, se ha convocado a una nueva sesión para el próximo martes, donde los consejeros deberán elegir quién asumirá el manejo de los fondos del Consejo Escolar en un contexto económico y político sumamente complejo.



