Los colectivos de la provincia de Buenos Aires aumentan 4,6% desde este lunes y el boleto mínimo supera por primera vez los $1.000.
El nuevo cuadro tarifario para los Servicios Urbanos Provinciales del Gran Buenos Aires lleva el tramo más corto, de 0 a 3 kilómetros, de $968,57 a $1.015,61, y profundiza la distancia con los valores que rigen en la Ciudad y en las líneas nacionales.
El ajuste se monta sobre la suba del 11,6% que el gobernador Axel Kicillof había dispuesto en mayo, cuando el boleto base trepó a $968,57.
Aquella decisión ya había ensanchado la brecha con la Ciudad de Buenos Aires y con las líneas nacionales, en un momento en que el Gobierno nacional busca contener la inflación.
Cuánto sale el boleto de colectivo en la Provincia desde este lunes
El nuevo esquema fija aumentos en todos los tramos según la distancia recorrida. El boleto de 3 a 6 kilómetros pasa de $1.089,64 a $1.142,55; el de 6 a 12 kilómetros, de $1.210,71 a $1.269,50; el de 12 a 27 kilómetros, de $1.452,85 a $1.523,40; y los recorridos de más de 27 kilómetros suben de $1.708,07 a $1.791,02. Quienes viajen sin tarjeta SUBE abonarán $2.031,21 por el tramo mínimo.
Qué pasa con la tarifa social y el servicio suburbano
La tarifa social, que conserva el descuento del 55% sobre el valor pleno, también se actualiza: el tramo más corto sube de $435,86 a $457,02, y el resto de los segmentos refleja incrementos proporcionales sin perder el beneficio para los usuarios alcanzados por el programa.
El Servicio Suburbano Provincial corre la misma suerte. El pasaje terminal queda en $337,87, el valor por kilómetro se ubica en $51,61 y el boleto mínimo alcanza los $1.336,19. Sin SUBE, ese mínimo se duplica hasta los $2.672,38.
Por qué el aumento bonaerense tensa al Gobierno nacional
Detrás de la decisión de Kicillof hay una definición de fondo: trasladar el costo real del servicio a los usuarios y aliviar el peso de los subsidios estatales.
Esa orientación generó fricciones con la administración libertaria, que vio cómo el ajuste provincial empujaba al alza el índice de precios al consumidor.
La comparación entre jurisdicciones expone la disparidad. En la Ciudad de Buenos Aires, el boleto también sube 4,6% desde mañana, pero el mínimo queda en $788,41, muy por debajo del valor bonaerense.
Las líneas nacionales que cruzan el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) tienen otro calendario: el próximo incremento será del 2% y recién se aplicará el 15 de junio, en sintonía con la decisión del equipo económico de correr los ajustes hacia mitad de mes para suavizar su impacto inflacionario.
El trasfondo del conflicto
La disputa por el financiamiento del transporte público se agravó tras el estallido de la crisis en Oriente Medio y la posterior suba de los combustibles en la Argentina.
Las empresas de colectivos del AMBA le reclamaron a la Secretaría de Transporte de la Nación un recálculo tarifario que acompañara el aumento de los costos operativos. La falta de acuerdo derivó en recortes de frecuencias, hasta que a fines de abril el Gobierno nacional giró $56.000 millones en subsidios atrasados y prometió revisar la política de boletos.
A mediados de mayo, la Nación autorizó para las líneas del AMBA una suba acumulada del 6%, repartida en tres tramos del 2%: el primero el 18 de mayo, el segundo el 15 de junio y el último el 15 de julio.
El escalonamiento responde a la estrategia del ministro de Economía, Luis Caputo, que busca amortiguar el efecto de los incrementos sobre la inflación.
Por qué las empresas de colectivos no están conformes
Con la suba del 2% de mediados de mes, el boleto de las líneas nacionales del AMBA quedará en $728,18, frente a los $1.015,61 de la Provincia —una diferencia de unos $287— y los $788,41 de la Ciudad, apenas $60 por encima.
El debate sobre cómo actualizar la tarifa sin alimentar la inflación sigue dividiendo a las tres jurisdicciones, y el usuario lo paga con valores cada vez más dispares según el recorrido y la administración a cargo.



