Buena parte del plantel español que enfrentará a la Argentina el domingo creció mirando a Lionel Messi como modelo, coleccionó camisetas suyas y soñó con compartir cancha con él.
La final del domingo pone frente a frente a Lionel Messi con una generación de futbolistas españoles que lo tuvo como referente antes de enfrentarlo como rival. No se trata de una curiosidad menor: Alejandro Grimaldo, formado en las divisiones inferiores de Barcelona, reconoció antes del Mundial que Messi fue siempre su ídolo, mientras que Álex Baena ubicó al argentino junto a Andrés Iniesta entre sus principales referentes de infancia. El cruce, entonces, tiene una capa emocional que no suele estar presente en una final de Copa del Mundo.
El listado de casos se extiende. Fabián Ruiz compartió plantel con Messi en su etapa en el PSG y de chico era conocido como «el Messi de Los Palacios» por su estatura, velocidad y perfil zurdo, aunque luego señaló a Xavi Hernández como su modelo futbolístico principal. Otros casos apuntan en la misma dirección: Pau Cubarsí considera a Messi su ídolo desde la infancia y admitió que nunca lo vio en persona ni siquiera como espectador, además de calificar su capacidad actual como casi imposible de defender. En una entrevista difundida por Mundo Deportivo, Lamine Yamal fue directo sobre con quién le gustaría cambiar camiseta en el Mundial: «Con Messi en la final», respondió.

El propio Messi retribuyó el gesto en la previa. Tras el triunfo ante Inglaterra en semifinales, el capitán argentino describió a España como una selección enorme, con grandísimos jugadores y una filosofía de juego que conoce bien, y remarcó que varios de sus rivales juegan en Barcelona, un club que sigue amando. La frase resume algo que atraviesa a casi todo el plantel rival: el paso por la cantera o el primer equipo del Barcelona como punto de contacto directo con el rosarino.
No todos tuvieron la suerte de coincidir con él en el vestuario. Eric García volvió a Barcelona desde el Manchester City con la expectativa de compartir plantel con Messi, pero la salida del argentino frustró ese cruce. Ahora, con la final como escenario, esa cuenta pendiente toma otra forma: la de marcarlo en la cancha más importante posible.
El partido es este domingo desde las 16 horas (horario de Argentina) en el MetLife Stadium de Nueva York.

