El empate del pasado fin de semana ante Villa San Carlos, uno de los equipos que está peleando por no caer en la zona baja de la tabla de posiciones del campeonato de la Primera B, pegó duro en Deportivo Laferrere.
El equipo de César Carranza, en la presentación del DT, había hecho un gran primer tiempo, se retiró al descanso ganando por 1 a 0 pero la sensación era de que, si hubiera marcado uno o dos tantos más, estaban bien. Sin embargo, en la segunda etapa, el Verde cayó en la producción de juego, los cambios no le dieron frescura y los de Berisso se llevaron un punto sobre el final.
No es la primera vez que Lafe pierde unidades en los últimos minutos de juego. En seis ocasiones le empataron o lo derrotaron sobre el final. En la fecha 7, Argentino de Merlo marcó a los 86 y 94 minutos y ganó por 3 a 1. Tres citas después, le ganaba a Villa Dálmine por 2 a 1 en Campana y, a los 97, los locales consiguieron la igualdad.
En la 18, los por entonces dirigidos por César Monasterio vencían Deportivo Merlo por 1 a 0 y, en siete ocho minutos (81 y 89), el Charro lo dio vuelta. Con Arsenal, en la ronda 29, Franco Romero marcó a los 83 y parecía que el Villero festejaría, pero a los 89, los del Viaducto empardaron el marcador. Peor fue lo que pasó en el Bajo Belgrano ante Excursionistas. El puntero ganaba 3 a 1, Lafe lo empató a los 74, pero el Villero porteño alcanzó la victoria con anotaciones a los 86 y 93.
Efectividad en uno, falencias en el otro
Laferrere, décimo en la tabla de posiciones y el primero que está afuera de los lugares del Reducido, es el tercer equipo más goleador del certamen con 42 gritos. Solo lo superan el líder Excursio y su escolta Arse, con 54 y 47 goles, respectivamente.
El gran problema de Lafe, claramente, está en la defensa. Por errores, distracciones o méritos de los rivales, la cuestión es que le convirtieron 45 veces y es el tercer conjunto más goleado del año en la categoría, detrás del descendido Ituzaingó (55) y Deportivo Merlo (49).
Sin dudas, el sistema defensivo será lo principal que tendrá que trabajar Carranza de cara a las siete fechas que restan para meterse en el octogonal por el segundo ascenso. También deberá reforzar el equilibrio del equipo, la regulación de la intensidad y la atención hasta el final. Porque si no, será otra temporada que verá la definición por LPF Play.



