Luego de formarse en el Teatro Colón y estudiar en Alemania, el argentino Guillermo Rolutti, de 20 años, emprendió uno de los desafíos más importantes de su carrera: cursar su último año de estudio en una de las escuelas de ballet más prestigiosas del mundo. En diálogo con Radio Universidad, celebró la oportunidad de cumplir el sueño de «ver la danza desde otro lugar» y conocer cómo es la formación en Rusia.
Según su relato, la experiencia representa un orgullo y una responsabilidad por representar al país. Además, explicó que al finalizar debe rendir un examen final que podría abrirle las puertas de compañías internacionales tras ser evaluado por maestros de diferentes partes del mundo. «Con suerte, pueden darme algún contrato», señaló.
Rolutti llegó a Rusia después de construir un recorrido marcado por la perseverancia que inició a los nueve años y continuó con la oportunidad de estudiar en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón y, posteriormente, en Alemania. Al recordar su ingreso al Colón, valoró el apoyo y acompañamiento de su madre. «Le dije que era mi sueño y que sabía que el tema de la plata es muy complicado, pero conseguí una residencia muy barata y, si hacemos el esfuerzo, voy a poder ir», contó el bailarín.
Una rutina de exigencia y superación
En relación a la vida en la Academia Vaganova, aseguró que está marcada por una disciplina intensa y constante, ya que vive en el internado de la institución y sus jornadas combinan clases de idioma ruso, formación escénica y varias horas diarias de entrenamiento técnico. Por otro lado, destacó que los estudiantes cuentan con las condiciones necesarias para dedicar su tiempo exclusivamente a la formación artística.
La adaptación a una cultura distinta representó un desafío para Rolutti, pero consideró que la experiencia previa en Alemania le permitió enfrentarse con mayor naturalidad a las barreras idiomáticas. En ese sentido, reconoció que todavía encuentra dificultades para seguir las clases, que se dictan íntegramente en ruso, pero valoró la posibilidad de aprender de una tradición considerada una referencia mundial dentro del ballet.
Mientras avanza hacia su graduación, el joven bailarín ya proyecta sus próximos pasos. Además de buscar un lugar en una compañía profesional, confirmó que regresará al país para participar de una gala en Córdoba junto al Joven Ballet Argentino. Allí interpretará una pieza de El lago de los cisnes, una de las obras más reconocidas del repertorio clásico.



