La investigación por la muerte de Kevin Martínez abrió una nueva línea judicial que ahora pone el foco en el accionar de cuatro efectivos de la Policía Bonaerense que estuvieron presentes durante la agresión sufrida por el adolescente tras un accidente de tránsito.
La Unidad Funcional de Instrucción Descentralizada N°9, a cargo de la fiscal Daniela Bertoletti Tramuja, notificó a dos mujeres y dos hombres sobre la formación de una causa por presunta violación a los deberes de funcionario público. La Justicia busca determinar si los uniformados omitieron intervenir mientras el joven era atacado en plena vía pública.
El hecho ocurrió luego de un choque entre una motocicleta, en la que viajaba Kevin, y un Ford Ka en la intersección de Jacarandá y Julián Quintana. Tras el impacto, el conductor de la moto, de 17 años, fue trasladado para recibir atención médica, mientras que Kevin permaneció en el lugar del siniestro.
Según la reconstrucción del expediente, minutos después apareció Leandro Edgardo Marcelino, quien habría agredido violentamente al adolescente. Videos registrados por testigos muestran cómo el atacante golpea a Kevin en la cabeza y lo toma del cuello cuando la víctima ya se encontraba reducida y en estado de vulnerabilidad.
Las imágenes se convirtieron en una prueba central para la causa, ya que los investigadores intentan establecer cuál fue el rol de los policías presentes y por qué no habrían actuado para detener la agresión.
Aunque los cuatro policías continúan integrando la fuerza bonaerense, dejaron de prestar funciones en la Estación de Policía Comunal de Chascomús. En paralelo, Asuntos Internos inició una auditoría para reconstruir lo ocurrido y evaluar posibles sanciones administrativas.
La familia de Kevin volvió a manifestar su indignación ante el avance de la causa. “Todavía no entiendo la falta de interés sobre la vida de mi hijo”, expresó su madre. Su abuela, en tanto, cuestionó con dureza el accionar policial: “Nadie hizo nada para evitar que le pegaran”.
Kevin Martínez fue trasladado de urgencia a un centro de salud, pero las graves lesiones sufridas en la cabeza resultaron irreversibles. Horas más tarde se confirmó su fallecimiento.
Mientras continúa la investigación sobre el presunto agresor, la Justicia intenta esclarecer si también existieron responsabilidades policiales en una escena que sigue generando conmoción y fuertes interrogantes en la comunidad de Chascomús.



