“Ninguna magia es más fuerte que la hermandad”, dicen en la película Hechizo de amor, la magia continúa, protagonizada por Sandra Bullock y Nicole Kidman, que se estrena este 10 de septiembre en nuestro país y está basada en los libros Magia práctica y El libro de la magia práctica (Umbriel, Ediciones Urano), de la escritora estadounidense Alice Hoffman.

Casi 30 años después del éxito de Hechizo de amor, vuelve esta película de Warner, en la que, además de Bullock (Sally) y Kidman (Gillian), actúan Stockard Channing y Dianne Wiest como las tías y un elenco que completan Joe King, Lee Pace, Maisie Williams, Xolo Maridueña y Solly McLeod, dirigida por Susanne Bier, con guion de Akiva Goldman, Georgia Pritchett y Kelly Marcel.
La historia cuenta la vida de las mujeres Owens, a quienes por más de 200 años se las ha culpado de todo lo que salía mal en su pueblo. Gillian (Kidman) y Sally (Bullock) cargan con ese estigma desde niñas: siempre fueron los bichos raros y el blanco de burlas, de rumores y de acusaciones. No había compañero de escuela que quisiera ir a su casa, en la que sus tías practicaban hechicería en la oscuridad, con la única compañía de sus gatos negros.
Desde pequeñas, lo único que Gillian y Sally querían era salir corriendo de ahí y poder tener una vida “normal”. Y aunque lo consiguieron –una casándose (Sandra Bullock) y la otra, escapando (Nicole Kidman)–, el libro y la película demuestran que hay lazos indestructibles y que el encantamiento siempre encuentra el camino de regreso a casa.

No puede soltarse hasta el final
Tanto Magia práctica como El libro de la magia práctica son dos novelas escritas de una manera que hechiza y no puede soltarse hasta el final, que repasa los vínculos, la vida familiar y los conjuros de lo cotidiano (cómo hacer para que alguien que te guste se fije en vos o cómo entender un tema difícil de la escuela, por ejemplo).
En cada página, Hoffman convierte lo habitual en mágico como si tocara las vidas comunes con una varita. Pero también es una novela sobre las enseñanzas que se transmiten de generación en generación, sobre la construcción de una red de mujeres y su sabiduría ancestral, sobre los cuidados y sobre el amor.
En la segunda entrega de la saga, así como en la película, es la generación de las hijas de Gillian y Sally la que se enamora y se entera del hechizo que sufren las mujeres de su familia cuando encuentran el amor. La historia demuestra además que los secretos familiares, por más dolorosos que sean, siempre es mejor conocerlos.
Alice Hoffman es autora de más de treinta novelas, entre las que se encuentran Vuelo hacia la libertad, Las puertas invisibles, Lecciones de magia, The World That We Knew, Las reglas de la magia, Faithful, The Marriage of Opposites, The Museum of Extraordinary Things, The Dovekeepers, Magia práctica, The Red Garden y Here on Earth.
Si bien las transposiciones de la literatura al cine son históricas, cuando se trata de relatos como estos, el camino al éxito está asegurado. Es el caso de las dos películas El diablo se viste a la moda que, como las de Magia práctica, también se hicieron con 20 años de diferencia.

La segunda entrega, protagonizada, como la primera, por Meryl Streep y Anne Hathaway y que se puede ver en plataformas, retoma la historia de Andrea Sachs, que después de haber trabajado con la directora de la revista de moda Runway Miranda Priestley y de haberse consagrado como una gran periodista de investigación, vuelve a la redacción del magazine porque se queda sin trabajo en el periódico donde estaba.
La actualidad del periodismo
La película, como las novelas de Lauren Weisberger, pone sobre la mesa la actualidad del periodismo atravesado por la lógica de las redes sociales y de la inmediatez. Pero también del scroll infinito, de la falta de chequeo de la información y de la viralización de las noticias falsas.

Durante toda la trama, tanto Sachs como Priestley defienden el trabajo de calidad, una en el periodismo y la otra en el mundo de la moda, que también se ha vuelto más precario y menos profundo.
Las tres novelas de Weisberger (El diablo viste a la moda, La venganza viste a la moda y El diablo regresa, de Urano) y la película hablan no solo sobre la importancia de las relaciones humanas y laborales y de la complicidad entre mujeres, sino, y especialmente, de la necesidad de que no todo sea descartable. En un mundo de plástico, el arte en todas sus formas parece ser el faro.

