Después de un cierre de julio que puso a prueba a la región, el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) arranca agosto con un panorama completamente distinto. Las tormentas que descargaron más de 100 milímetros en la Ciudad en pocas horas dieron paso a un escenario de estabilidad -con cielo mayormente gris– que, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se mantendrá durante toda la primera semana del mes.
En la Ciudad de Buenos Aires, el domingo arranca con marcas templadas que oscilarán entre los 12°C y los 15°C. La tendencia seguirá en ascenso hasta el jueves, cuando la máxima podría tocar los 18°C, para luego enfriarse hacia el fin de semana: el viernes y el sábado las máximas rondarán los 15°C y las mínimas podrían caer hasta los 9°C.
La nubosidad será la gran protagonista de la semana: el cielo permanecerá sobre todo gris, con vientos leves que rotarán del este hacia el sur, pero con una probabilidad de precipitaciones que apenas alcanzará el 10 por ciento en sus picos. En el AMBA, además, no rige ninguna alerta meteorológica.
En la provincia de Buenos Aires el pronóstico es similar, con matices: se esperan lluvias aisladas y lloviznas en el suroeste y el oeste, que hacia la tarde y la noche del domingo se desplazarán hacia el este. El lunes, en tanto, grandes bancos de niebla podrían complicar la circulación durante la madrugada en el este bonaerense, por lo que se recomienda extremar cuidados al volante.
Del martes en adelante, las condiciones mejorarán de forma progresiva en todo el territorio bonaerense: la nubosidad se mantendrá, pero las lluvias quedarán reducidas a sectores puntuales del suroeste recién el miércoles. La calma, coinciden los pronósticos, llegó para quedarse.
El resto del país presenta un cuadro bien distinto. La Patagonia sigue bajo el dominio del frío extremo: Santa Cruz permanece con alerta roja por temperaturas mínimas peligrosas, mientras que en las Islas Malvinas la advertencia es amarilla. Las costas de Chubut y Santa Cruz, además, están bajo alerta amarilla por lluvias.
La cordillera tampoco da tregua. Por nevadas, hay alerta amarilla desde San Juan hasta el sur de Santa Cruz, y el oeste de Mendoza sube a alerta naranja. Los fuertes vientos también golpean a Mendoza y San Juan, en una región que todavía lidia con pasos internacionales cerrados y acumulaciones de nieve que en algunos sectores superan los tres metros.
Así, mientras el AMBA transita una semana gris pero tranquila, el sur del país concentra las advertencias más severas. Las autoridades recomiendan a quienes viven en zonas bajo alerta evitar la exposición prolongada al frío, abrigarse en capas y prestar especial atención a niños, embarazadas y adultos mayores, los grupos más vulnerables ante las bajas temperaturas.



