Roger Mariaca, fiscal encargado de investigar los crímenes de Fernando Cerimedo y la influencia norteamericana en la región, fue detenido en un operativo sorpresa en Bolivia.
Tras el intento de Fernando Cerimedo de asesinar a su ex pareja Nadia Beller, se desmanteló una red de influencia política proveniente de Estados Unidos mediante la utilización de granjas de bots.
Dichas granjas tienen como objetivo influir en la opinión pública dentro de la órbita de las redes sociales, construyendo narrativas de desprestigio hacia ciertos candidatos políticos y favoreciendo a otros. Múltiples celulares y dispositivos son programados para generar interacciones, difundir noticias falsas y desinformar, creando confusión entre los usuarios humanos.
Financiadas desde el norte, las operaciones de influencia coordinadas por Cerimedo – uno de los fundadores de La Derecha Diario y ex asesor de Javier Milei – fueron ejecutadas en Argentina, Bolivia, Brasil, Honduras, Chile y México.
Roger Mariaca, el fiscal que investiga a Fernando Cerimedo, fue privado de su libertad en un operativo sorpresa al pie de un avión en la ciudad de Sucre, Bolivia. Si bien aún no hay información sobre los cargos o evidencias reunidas, el actual ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, sostuvo que se desarticuló una presunta organización criminal de narcotráfico basándose en una conversación informal entre Mariaca y Sebastián Marset, un acusado de liderar una aparente red de narcotráfico internacional. Frente a esto, la Fiscalía cuestionó la legalidad del procedimiento, calificando el hecho como »un secuestro».
Mariaca rechazó las acusaciones criminales, afirmando que se trata de una injerencia dirigida hacia quienes generan incomodidad dentro y fuera del país.

La sospecha de Beller
Las afirmaciones de Mariaca coinciden con las declaraciones de Nadia Beller publicadas en su cuenta de Facebook, en donde alertó acerca de la posibilidad de que desaparezca la evidencia recolectada sobre Cerimedo: »Ahora, justamente cuando se abren múltiples investigaciones contra Fernando Cerimedo —tentativa de feminicidio, legitimación de ganancias ilícitas, usurpación de funciones y posibles vínculos con estructuras de narcotráfico—, ¡JUSTO AHORA!, se moviliza todo el aparato contra el fiscal general».
»No puede una decisión administrativa de una potencia extranjera convertirse en sustituto de una investigación penal boliviana. (…) Todo esto nos deja la duda razonable de si se está utilizando esta crisis para sacar del camino a quienes investigan a Cerimedo. ¿Se está preparando el terreno para colocar un fiscal general funcional al Gobierno? Uno que no investigue al presidente ni a su familia, a sus operadores, a sus funcionarios, a la Policía ni a Fernando Cerimedo», remarcó.
»Bolivia está viviendo una de las horas más críticas de su democracia: se está rompiendo el estado de derecho y se está entregando la soberanía de sus instituciones», advirtió.

