Luego de los múltiples reclamos presentados por UTE-CTERA ante el Ministerio de Educación porteño, se reunió la cuarta mesa salarial de 2026. En ese encuentro, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) presentó una propuesta de aumento del 5% para noviembre, tomando como base los salarios de septiembre, con fecha de cobro prevista para el 1 de diciembre. Además, las autoridades dieron por concluida la discusión salarial correspondiente a este año.
La oferta fue cuestionada por la representación gremial, que consideró que el incremento resulta insuficiente frente a la pérdida de poder adquisitivo de los salarios docentes. Además, resaltaron que a lo largo de este mes de octubre no cuentan con ningún tipo de aumento o recomposición. Según lo planteado por el Gobierno porteño, el salario inicial de una maestra o maestro de grado de jornada simple alcanzaría los $1.090.202 en noviembre, mientras que para jornada completa ascendería a $2.180.972.
En el caso de los profesores, el valor de la hora cátedra —hasta un máximo de 40 horas— se ubicaría en $54.510, mientras que el salario de un preceptor alcanzaría los $924.743.
Para quienes cuentan con la máxima antigüedad, los montos propuestos serían de $1.579.871 para maestros de grado de jornada simple y de $3.039.751 para jornada completa. En tanto, la hora cátedra de profesor se ubicaría en $78.994 y el salario de preceptor llegaría a $1.436.323.
Desde la organización sindical señalaron que la propuesta será puesta a consideración de sus cuerpos orgánicos, aunque expresaron su rechazo a la oferta presentada por el Ejecutivo porteño.
Reclamos salariales y laborales
Además de la discusión por los salarios, la organización planteó una serie de demandas vinculadas tanto con las condiciones de trabajo como con la estructura salarial del sistema educativo de la Ciudad.
Entre los principales reclamos se encuentra la sanción de una ley de paritarias que garantice una negociación colectiva en condiciones de igualdad entre los representantes docentes y el Gobierno porteño. También se exigió una convocatoria urgente a la mesa laboral para abordar las dificultades que enfrentan los trabajadores de la educación al momento de justificar sus licencias, así como el cambio de criterio para el otorgamiento de tareas pasivas.
En materia salarial, se reclamó el congelamiento del material didáctico para que los incrementos correspondientes a ese concepto se incorporen al sueldo básico. A su vez, se solicitó la recomposición de las sumas fijas de los regentes del nivel superior y un aumento de los índices del cargo de maestro de grado.
La lista de demandas incluye, además, la incorporación de la figura del preceptor en el nivel primario y la sanción de una ley de asignaciones familiares más justa, sin topes que limiten el acceso al beneficio.

“El Gobierno dio por cerrada unilateralmente la negociación”
Monona Gutiérrez, secretaria general de UTE-CTERA, cuestionó la decisión del Ejecutivo porteño de cerrar la discusión salarial sin presentar una propuesta que permitiera recuperar el poder adquisitivo de los salarios docentes.
“Hasta ayer esperamos infructuosamente que el GCBA nos acercara una propuesta que nos permitiera evitar la pérdida de poder adquisitivo”, afirmó. En ese sentido, sostuvo: “Rechazamos la oferta porque no contempla ningún aumento para este mes y el Gobierno de la Ciudad dio por cerrada unilateralmente la negociación”.
La dirigente también anticipó que la organización convocará a plenarios de áreas, niveles y modalidades para debatir la propuesta salarial y las distintas problemáticas que afectan las condiciones de trabajo de los docentes porteños.
“Vamos a convocar a plenarios de áreas, niveles y modalidades para debatir no solo este tema, sino también las distintas problemáticas que afectan nuestras condiciones de trabajo”, señaló.
Finalmente, Gutiérrez volvió a poner el foco en la necesidad de contar con un marco normativo que garantice una negociación colectiva efectiva en la Ciudad. “Esta situación vuelve a poner en evidencia la necesidad urgente de una ley de paritarias docentes en la Ciudad de Buenos Aires. Necesitamos discutir en igualdad de condiciones en un ámbito institucional que contemple la voz y los derechos de las y los trabajadores de la educación», señaló. Monona concluyó: «Porque sin salarios dignos y sin condiciones dignas de trabajo, no hay educación pública de calidad. ¡Salarios dignos, paritarias ya!».
Con la negociación salarial de 2026 declarada finalizada por el Gobierno porteño, el conflicto queda ahora sujeto al debate interno de la organización sindical y a las definiciones que surjan de los plenarios convocados para analizar tanto la oferta salarial como las demandas laborales pendientes.



