La pelea por ingresar al calendario de la Fórmula 1 suma cada vez más candidatos y la Argentina observa con atención. Mientras avanzan las obras en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires, Hockenheim comenzó las gestiones para recuperar el Gran Premio de Alemania, ausente desde 2019.
Hockenheim también quiere recuperar su lugar en la Fórmula 1. El circuito alemán, escenario de algunas de las carreras más recordadas de la categoría, comenzó a explorar la posibilidad de volver al calendario después de haber disputado su último Gran Premio en 2019.
Las autoridades del trazado fueron quienes dieron el primer paso y se pusieron en contacto con la Fórmula 1. Así lo reconoció Stefano Domenicali, presidente y CEO de la categoría, aunque dejó en claro que el regreso dependerá de una inversión considerable y de la capacidad para competir con las elevadas propuestas económicas que llegan desde distintas partes del mundo.
“Fue Hockenheim quien se comunicó con nosotros y tuvimos una primera conversación”, confirmó Domenicali. “Están desarrollando allí un parque vinculado al automovilismo, pero si quieren hablar de un posible evento de Fórmula 1, la inversión deberá ser diferente porque nuestra plataforma necesita otro tipo de infraestructura”.
El escenario alemán se encuentra bajo una nueva conducción desde 2024. El grupo Emodrom, propietario del 74,99% de sus acciones, puso en marcha un proyecto de aproximadamente 250 millones de euros para ampliar el Porsche Experience Centre, construir un hotel y desarrollar un complejo denominado Motorworld.
La intención es modernizar las instalaciones y ampliar la actividad del autódromo, aunque recuperar la Fórmula 1 aparece como el objetivo más ambicioso. Hockenheim recibió carreras de manera intermitente desde la década de 1970 y su última edición, disputada en 2019, terminó con la victoria de Max Verstappen en una competencia marcada por la lluvia y los numerosos incidentes.
“Estamos observando el crecimiento de Estados Unidos, pero también el de Europa, porque nuevamente se está convirtiendo en un mercado importante. Los números están ahí”, señaló Domenicali.
Ruanda y Sudáfrica aparecen entre las alternativas africanas, mientras que Tailandia y Corea del Sur buscan avanzar con sus propios proyectos. China y Japón también manifestaron interés en organizar una segunda competencia, aunque la Fórmula 1 prefiere consolidar primero los eventos que ya posee en esos mercados.
Argentina también aparece en el mapa
Sudamérica forma parte de esa carrera por conseguir un lugar y la Argentina vuelve a ser mencionada como una de las opciones más atractivas. El crecimiento de la popularidad de Franco Colapinto y el proyecto de renovación integral del Autódromo Oscar y Juan Gálvez reavivaron la expectativa por un posible regreso de la categoría al país.
Las obras en el circuito de Buenos Aires tienen como objetivo alcanzar la homologación internacional necesaria para recibir nuevamente al MotoGP y, en una etapa posterior, quedar en condiciones de aspirar a la Fórmula 1.
Sin embargo, Domenicali dejó en claro que no existe urgencia por incorporar nuevas sedes. La categoría tiene prácticamente cubiertos sus lugares en el corto plazo y cualquier candidato deberá presentar un proyecto económico, deportivo y de infraestructura capaz de imponerse sobre una competencia cada vez mayor.
Baréin colaboró en la financiación del evento para conservar su Gran Premio dentro del campeonato, pero Domenicali aclaró que se trata de una solución excepcional y que no pretende repetir este modelo en el futuro.
“No creo que pueda convertirse en un enfoque a largo plazo porque necesitamos ser creíbles y coherentes”, sostuvo.
Mientras Alemania intenta recuperar uno de sus escenarios más tradicionales, la Fórmula 1 analiza propuestas de prácticamente todos los continentes. En esa puja, Hockenheim aporta historia; otros países, inversiones millonarias. Y Buenos Aires, con el Gálvez en plena transformación y el impulso generado por Colapinto, también comienza a mirar esa oportunidad.



