[BOGOTÁ, SciDev.Net] Los programas de gobierno de Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, quienes el 21 de junio disputarán la segunda vuelta electoral para la Presidencia de Colombia para el periodo 2026-2030, muestran marcadas diferencias en temas de energía, ambiente y desarrollo tecnológico y dejan interrogantes sobre el futuro de la ciencia y la innovación en el país.
Mientras Cepeda, candidato oficialista de izquierda, plantea profundizar la protección de la biodiversidad, los territorios y la llamada “potencia mundial de la vida”, de la Espriella −‘outsider’ y de tendencia ultraderechista− propone reactivar los hidrocarburos, impulsar el fracking “con responsabilidad” y fortalecer la minería legal como motor de crecimiento económico, empleo y generación de regalías. También convertir a Colombia en un “centro regional de inteligencia artificial”.
“Colombia no puede seguir sentada sobre una de las mayores riquezas naturales del mundo. Convertiremos el subsuelo en el motor de la transformación nacional”, señala su propuesta de gobierno.
En contraste, el programa de Iván Cepeda aunque no desarrolla una política energética detallada, sí insiste en la necesidad de profundizar en las transformaciones asociadas a la sostenibilidad ambiental y la defensa de los ecosistemas.
De hecho, el concepto de ‘potencia mundial de la vida’, que viene heredado del Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 del actual presidente, Gustavo Petro, tiene como propósito central “transformar al país en un líder global en la protección de la biodiversidad y la vida humana”.
Para Carlos Vargas, presidente de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, el debate no debería plantearse como una disyuntiva absoluta entre desarrollo económico y conservación.
“Colombia necesita una transición energética seria, gradual y justa. Esa transición debe combinar seguridad energética, diversificación productiva, energías limpias, eficiencia, innovación tecnológica y cuidado ambiental”, afirmó a SciDev.Net.
Según Vargas, las decisiones sobre temas como el fracking deberían apoyarse en evidencia científica rigurosa, monitoreo independiente y participación ciudadana.
Tecnología con enfoques distintos
Las diferencias también aparecen en el terreno tecnológico.
El programa de de la Espriella dedica un capítulo específico a la inteligencia artificial. Allí propone el uso de IA y drones para labores de inteligencia militar y policial, sistemas de agricultura basada en datos, exenciones tributarias para programadores y expertos en IA, así como créditos para innovación tecnológica.
El objetivo declarado es posicionar a Colombia como un “hub latinoamericano” de inteligencia artificial.
Sin embargo, Efrén Romero Riaño, director ejecutivo del Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología, considera que el enfoque tecnológico del programa se concentra principalmente en la seguridad: “Es razonable inferir que este solo concibe la tecnología como instrumento para la seguridad”, señaló a SciDev.Net.
En el caso de Cepeda, Romero identifica una presencia más transversal de la tecnología dentro de áreas como desarrollo territorial, pesca, gestión de residuos y restitución de tierras.
“Dentro del programa de gobierno de Cepeda [la AI] se evidencia como un tema preponderante, central dentro de múltiples dimensiones del desarrollo”, indicó.
No obstante, el experto advierte que ninguno de los dos programas presenta una estrategia robusta para fortalecer el sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación.
Una agenda científica poco visible
Pese a que ambos candidatos hacen referencias a educación, conocimiento y tecnología, las propuestas concretas sobre investigación científica son limitadas. Para Vargas, el próximo gobierno debería convertir la ciencia en una verdadera política de Estado, con financiación estable y objetivos de largo plazo.
En este sentido, es importante señalar que el debate sobre ciencia e innovación ocurre en medio de crecientes preocupaciones por la financiación del sector.
“El país necesita invertir más y mejor en investigación, formación de talento, laboratorios, educación científica y transferencia de conocimiento”.
Carlos Vargas, presidente de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
De acuerdo con cifras suministradas por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, el presupuesto de la entidad para 2026 asciende a 379.855 millones de pesos (aproximadamente US$ 95 millones), equivalente al 0,07% del Presupuesto General de la Nación aprobado para este año, siendo uno de los ministerios que cuenta con menos recursos en el país.
“El país necesita invertir más y mejor en investigación, formación de talento, laboratorios, educación científica y transferencia de conocimiento”, afirmó Vargas, quien destacó la importancia de utilizar los recursos de regalías para fortalecer capacidades regionales en áreas como biodiversidad, agua, salud, agricultura sostenible, energía y bosques.
Romero coincide en que una prioridad debería ser fortalecer los mecanismos de transferencia tecnológica hacia las pequeñas y medianas empresas, así como mejorar los sistemas de medición de innovación y adaptar la política científica a nuevas tendencias globales como la ciencia abierta.
Naturaleza y clima
Finalmente, Ximena Barrera, directora de Relaciones de Gobierno y Asuntos Internacionales en WWF Colombia, considera que el próximo gobierno debería ubicar la naturaleza y la acción climática en el centro de las decisiones económicas.
“La biodiversidad no es únicamente un asunto ambiental; es fundamental para la seguridad hídrica, energética y alimentaria, así como para la competitividad y la estabilidad económica de Colombia”, señaló.
“El país —dijo— necesita acelerar una transición energética justa, fortalecer la gobernanza ambiental y consolidar una economía basada en la biodiversidad”.
Este artículo fue producido por la edición de América Latina y el Caribe de SciDev.Net


