Las mujeres que van al mercado a comprar o que lavan ropa, los viticultores que hacen la vendimia, la multitud que se reúne en Montjuïc para maravillarse con los fuegos artificiales con motivo de la visita de los reyes de Italia, los conjuntos monumentales de Tarragona, Poblet y Santes Creus, los paisajes de Cadaqués o las nubes, las actividades culturales y excursionistas, los pescadores de la Barceloneta, la Casa dels Canonges, el Palau de la Generalitat, y Barcelona que crece y se construye con el impulso de la Exposición Internacional de 1929.
En 4.000 imágenes, Narcís Ricart i Baguer (Barcelona, 1896-1941) captó la cotidianidad de la Catalunya de los años veinte y treinta. Fotógrafo aficionado, miembro de varios centros excursionistas, fue socio fundador de la Agrupació Fotogràfica de Catalunya en 1923, a la que pertenecían Joaquim Pla Janini, Claudi Carbonell, Joan Vilatobà y Antoni Campañà, redescubierto a raíz del hallazgo de negativos y fotografías de la Guerra Civil en el año 2018 en unas famosas cajas rojas. Las imágenes de Ricart las inspiraba el pictorialismo, que se manifiesta en la preferencia por temas relacionados con la tradición cultural del país, los oficios tradicionales, paisajes y monumentos.

Ahora todo este fondo casi inédito se encuentra al alcance de todo el mundo a través del nuevo Arxiu General en línea de la Diputación de Barcelona, que da acceso abierto además de 200 años de historia a través de materiales textuales, fotográficos, audiovisuales, sonoros, gráficos y cartográficos ligados a la actividad de esta institución y de organismos y entidades vinculadas a toda Catalunya. A partir de hoy, se pueden consultar más de 150.000 registros, de los cuales 60.000 tienen documentación digital asociada. “El archivo prevé que a finales de año se podrán consultar 400.000 registros, con cerca de 200.000 documentos descargables, y mantener un crecimiento progresivo en los años siguientes”, explica Jordi Vilamala, jefe de la oficina de archivo y gestión documental.


Entre los materiales disponibles destacan los expedientes de depuración del personal de la Diputación durante el franquismo; la documentación de Dolores Canales, impulsor del servicio de guarderías de la Generalitat de Catalunya durante la Guerra Civil; la de Joan Junyer Pascual, pintor vanguardista que triunfó en Francia y Estados Unidos; la colección del concurso fotográfico Catalunya 1934 para aficionados que organizó El Día Gráfico; los registros el de la Junta de Moneda de Catalunya (1852-1856), que explican cómo se unificó la moneda del estado con la eliminación de la calderilla catalana; la documentación del fondo de la Casa de Caritat; el archivo de la Mancomunitat o el del Institut de Cultura y Biblioteca Popular de la Dona.
Material procedente de una cincuentena de fondo y colecciones de la Diputación, de entidades y personas privadas que guardan todavía muchos episodios por descubrir. Como, por ejemplo, el de la esvástica de Caldes de Montbui. Al empezar en junio de 1936, se celebró el IV Rally – Congreso Internacional de Camping Clubs. Acudieron secciones de camping de toda Europa, con cerca de 200 congresistas.

El presidente Companys recibió una delegación en el Palau de la Generalitat. Los consellers Ventura Gassol y Martí Esteve visitaron el encuentro. En la prensa de la época se habló del congreso y algunos fotoperiodistas sacaron imágenes de los quehaceres de los campistas en los bosques de los alrededores de la Torre Marimon. Pero fue Narcís Ricart quien mejor captó el grupo de banderas que volaban. Muy cerca de la catalana y la republicana, el estandarte del régimen nacionalsocialista de Adolf Hitler, acompañaba la delegación alemana. Un fragmento de cotidianidad que pronto se convertiría en el emblema del horror y que ahora se puede conocer gracias a la vasta documentación digitalizada en acceso abierto.



