Los resultados de las Pruebas PISA revelaron un retroceso en las tres áreas evaluadas, Ciencias, Lectura y Matemática, en comparación con la edición previa de 2022. Estos datos pusieron en debate una vez más los diseños de aprendizaje en las escuelas, mientras que el constante avance de la inteligencia artificial (IA) en las aulas genera preocupación entre los educadores.
En diálogo con Radio Universidad, Flavio Buccino, maestro, especialista en Gestión Educativa y referente de Argentinos por la Educación, indicó que, una vez cada tres años, se recibe la noticia de resultados desfavorables. “En realidad, todas las evaluaciones estandarizadas de este tipo brindan datos que hay que transformar en información que nos puede servir para generar hipótesis de trabajo e investigación para diseñar políticas que resuelvan nuestro problema”, explicó.
Asimismo, señaló que, si el foco queda únicamente en los datos y se responsabiliza a funcionarios del sistema educativo o al gobierno de turno, “no habrá avances”. “Si tomamos los resultados de este año y los comparamos con los de 2022, nos daremos cuenta de que, en realidad no hay grandes cambios. Esto viene ocurriendo hace más de 20 años y significa que estamos estancados en un nivel bajo”, alertó.


El impacto de la situación socioeconómica y el presente del sistema educativo
Buccino consideró la pobreza como un factor que impacta en la desigualdad educativa. “Los más aventajados en térmicos sociales y económicos pueden aprovechar mejor estas posibilidades que aquellos que están más rezagados dentro del sistema social. Desde la neurociencia, esto se conoce como el impuesto cognitivo, es decir, que un chico de un nivel social bajo no está disponible en un ciento por ciento para el aprendizaje debido a que en el camino tiene otros problemas que resolver”, expresó.
Con respecto al sistema educativo, el especialista señaló que el presupuesto invertido “no alcanza” y que, para tener mejores resultados en las evaluaciones, también se debe mejorar la eficiencia del gasto. “Los cambios en educación vienen de la mano de los recursos que pongamos, tanto físicos como simbólicos, y esto último se vincula a cómo tratamos a nuestros docentes y a cómo la sociedad reconoce su trabajo en las aulas”, destacó.
Comprensión lectora e inteligencia artificial
Por último, Buccino analizó que las evaluaciones demostraron que ha bajado el nivel de competencia lectora en el mundo. Asimismo, consideró que esto se vincula con el uso de las tecnologías que proponen nuevas formas de comunicación y, especialmente, la inteligencia artificial.
“La IAl es un problema para el mundo, sobre todo para nuestro ámbito educativo. Hasta ahora, nadie se puso a pensar seriamente cuáles son los elementos concretos que necesita un chico para manejarse con ella y en cómo lo formamos para que viva en el mundo del futuro. En el ámbito educativo, deberíamos abocarnos a qué tipo de ser humano debemos formar para que pueda utilizar estas herramientas. La inteligencia artificial tiene que ser una opción más de las que pueda utilizar y no la única”, cerró.



