La semana pasada, la Legislatura porteña aprobó la obligatoriedad de la educación inicial para las niñas y niños desde los 3 años, la universalización y gratuidad de la oferta educativa desde los 45 días de edad y la promoción de la oferta de Escuelas Infantiles. Presentado por la legisladora Maru Bielli, el proyecto contó con el respaldo de todos los bloques del recinto y fue votado por unanimidad, con lo cual se busca garantizar las vacantes suficientes y el acompañamiento de las familias.
Desde el sindicato Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) celebraron «un logro que reafirma una profunda tradición pedagógica y de lucha en el territorio porteño». A partir de esta ley, se deberá asegurar progresivamente en la Ciudad la disponibilidad de oferta de doble jornada y la modalidad de asistencia flexible (jornada simple o doble) para familias o tutores a cargo de niños de 3 años que así lo requieran. La secretaria general de UTE, Monona Gutiérrez, expresó en una entrevista con Radio Vientos al Sur que «sabemos que la natalidad está bajando terriblemente no solo en nuestro país, sino a nivel mundial. Esta lucha nació hace muchísimo tiempo y logramos que haya una votación unánime en la Legislatura. Ahora vamos a seguir presionando para que estas políticas públicas se lleven adelante y que a nuestros pibes y pibas de 3 años se les pueda brindar una educación de calidad».
La ley entrará en vigencia en 2027 contemplándose un plazo de 24 meses para adecuar la oferta en sala de 3 años e incorporar a la enseñanza oficial a los niños que asisten a Centros de Primera Infancia, Centros de Desarrollo Infantil y jardines inscriptos en el Registro de Instituciones Educativas Asistenciales, generando las condiciones para mantener la extensión de la jornada de origen.
«Ahora el Estado tiene que poner recursos para que todos los pibes de 3 años ingresen al sistema educativo. Para nosotros es un gran logro porque se trata de una lucha que venimos llevando desde la década de 1980. Que reconozcan la obligatoriedad es un paso importantísimo», sostuvo Mariana Salinas, coordinadora del nivel inicial en UTE. Y agregó: «Que los niños de 3 años pertenezcan al sistema educativo amplía las posibilidades de que tengan una mejor trayectoria educativa a futuro, porque desde una edad más temprana ya están mirados y contenidos por profesionales de la educación. Obviamente que seguimos exigiendo que haya más partida presupuestaria y más cantidad de docentes».

Cabe destacar que la Ciudad de Buenos Aires atraviesa un contexto de caída demográfica que permite avanzar con esta legislación. «La sostenida caída de la tasa de natalidad registrada en los últimos años (una reducción del 50% en 2024 respecto a 2014) -que profundiza la tendencia descendente iniciada en la década anterior- genera condiciones favorables para planificar la expansión de la cobertura educativa en el nivel inicial, optimizando la infraestructura existente y fortaleciendo la calidad de la oferta», señala el proyecto en sus fundamentos.
Hasta ahora, la obligatoriedad educativa en CABA comenzaba a los 4 años con el nivel inicial. La norma aprobada el jueves 3 de septiembre reconoce que aún existen diferencias según el nivel socioeconómico y el territorio, por lo que la obligatoriedad de la sala de 3 busca ampliar el acceso y reducir esas brechas desde los primeros años de escolaridad. Algo que también colaborará para el desarrollo cognitivo, la alfabetización inicial, la comunicación, el juego y la socialización de miles de niños y niñas de edad temprana.



