En la medianoche del viernes se concretó el anunciado “apagón analógico” en Uruguay, una medida que se adoptó al cabo de un proceso de más de diez años de dilaciones y esperas.
Finalmente, el decreto nº 217/026 estableció “el cese definitivo de las transmisiones de televisión analógica en la banda VHF en todo el territorio nacional”, a excepción de la ciudad de Bella Unión, “en tanto carece de cobertura de televisión digital (TVD) comercial”.
Con el fin de la transmisión por vía analógica, llegó a su fin una etapa que en Uruguay “empezó antes de empezar”, gracias al talento y la inventiva de Miguel Toto Cutinella, uno de esos personajes capaces de hacer de la curiosidad y el ingenio una forma de vida.
Nacido en 1913 en un paraje cercano a Colonia del Sacramento, aprendió desde muy joven a construir, reparar y transformar máquinas y aparatos. Con el tiempo, sus inventos y su actividad docente dejaron una huella en Tarariras, ciudad en la que desarrolló buena parte de su trayectoria.
Tarariras Histórico
Genio autodidacta, Cutinella se destacó por su inventiva y capacidad para llevar a la práctica sus proyectos “a pulmón” y a menudo adelantándose a su tiempo.
En 1939 se radicó en Tarariras y abrió su primer taller. Poco después, el inicio de la Segunda Guerra Mundial generó dificultades para conseguir combustible y muchos de los pocos automóviles existentes dejaron de funcionar. Cutinella adaptó entonces su Ford T para que pudiera funcionar con gasógeno, utilizando carbón en lugar de nafta. Según la historia de la época, aquel vehículo terminó siendo el único automóvil que circulaba por Tarariras.
Pero el trabajo de Cutinella no se limitó a reparar o modificar objetos que ya existían. Entre sus creaciones se encuentra el denominado pastor eléctrico, un pequeño dispositivo conectado a seis voltios que, mediante impulsos intermitentes de unos 5.000 voltios transmitidos por un único hilo colocado alrededor de un campo o parcela, impedía que el ganado atravesara el límite. El invento no fue patentado y su creador permaneció en el anonimato.
Más allá de ese logro, el aparato que convirtió a Cutinella en una leyenda entre sus coterráneos fue el televisor. Y no porque el creativo coloniense inventara ese aparato, sino porque construyó uno en Tarariras cuando en la región no existía ninguno y ni siquiera había canales que transmitieran.
Según informa Tarariras Histórico, en 1951 Cutinella se basó en un aparato de TV estadounidense que vio en un libro que había en una tienda de electrónica, donde compró el tubo de rayos catódicos y lo fabricó con materiales que pudo conseguir.
La Colonia Portal
Una vez listo el aparato, tocaba esperar. La TV recién estaba llegando al continente, y la primera señal fue la del canal Tupí Brasil, que comenzó a emitir en 1950. Al año siguiente, en octubre de 1951, inició sus transmisiones el Canal 7 de Buenos Aires y fue entonces cuando surgió la posibilidad de probar el invento de Cutinella, porque la señal de ese canal sí podía ser captada desde Tarariras: el uruguayo se había adelantado varios meses a la primera transmisión de TV en el Río de la Plata.
La prueba fue un éxito, aunque no alcanzó la perfección: el sonido se captaba perfectamente, pero las imágenes eran borrosas y casi inapreciables. Lejos de desalentarse, Cutinella trabajó en su TV y, a principios de 1952, funcionaba perfectamente. De hecho, vendió varios aparatos artesanales a sus vecinos antes de que en nuestro país apareciera el primer canal de TV, hecho que se produjo recién en diciembre de 1956.
Posteriormente, y tal como se recoge en el canal de YouTube Deaculla, Cutinella siguió inventando y enseñando, y hoy la UTU de Tarariras lleva su nombre.
En 2002 recibió uno de los principales reconocimientos a su trayectoria al ser declarado Vecino Ilustre del departamento de Colonia, en reconocimiento a su «sabiduría artesanal», su aporte a la cultura mecánica y eléctrica de la región, su apoyo a la actividad productiva y su trayectoria cultural y social.
Cutinella murió en 2008, pocos días antes de cumplir 95 años.
Tarariras Histórico
Su televisor pionero se conserva actualmente y está en condiciones de funcionar. Sin embargo, apagón analógico mediante, necesitaría recibir un adaptador digital, ya que en el éter uruguayo ya no hay señales que pueda captar.



