El Ayuntamiento de Barcelona ha presentado hoy el Plan Estratégico de Políticas de Memoria 2026–2030, que entre otras iniciativas la creación del Centro Memorial de la Modelo, en la antigua prisión de Barcelona, y un Centro de Interpretación del Terrorismo que tendrá su sede en el castillo de Montjuïc.
Esta mañana se ha presentado en la cárcel Modelo este plan, que quiere ser una hoja de ruta para promover “una memoria plural, inclusiva y transformadora, que involucra instituciones y ciudadanía”.
El plan se fundamenta en la preservación y difusión del patrimonio, el estudio y divulgación de las diversas memorias colectivas que configuran la ciudad y la educación como pilar central de la intervención pública.
El documento presenta medidas para garantizar el derecho ciudadano a la memoria, promover la investigación y la divulgación rigurosa del pasado de la ciudad y contribuir al fortalecimiento de una cultura democrática basada en los valores de libertad, justicia, derechos humanos, diversidad e inclusión.
El Plan Estratégico subraya que la memoria democrática tiene que ser coral, inclusiva y participada, con la convicción de que preservar el pasado es esencial para reforzar la democracia presente y futura. Ante el aumento de los discursos de odio y la desinformación, el plan apuesta por una memoria orientada a defender los derechos humanos y prevenir regresiones democráticas.
El texto sitúa en el centro las experiencias y luchas de colectivos históricamente silenciados: mujeres, movimiento obrero y vecinal, personas migradas y racializadas, colectivo LGTBI, víctimas del franquismo y del terrorismo, y disidencias políticas y culturales. Responde a la necesidad de articular políticas públicas activas de memoria para contrarrestar una cierta carencia de transmisión pública y educativa de la historia del siglo XX, hecho que ha favorecido visiones distorsionadas del pasado. Por eso se quiere impulsar una política de memoria que fortalezca los valores cívicos y democráticos, combata la intolerancia, las desigualdades y el autoritarismo, y aborde de manera crítica los episodios más conflictivos del pasado, conectándolos con los retos del presente.
Barcelona aspira a ser un referente europeo en políticas públicas de memoria democrática. En el plan han participado entidades memorialistas, centros de investigación, colectivos ciudadanos y equipamientos municipales que han aportado su experiencia y conocimiento.
El plan que cuenta para el 2026 con una inversión inicial de 6,7 millones de euros, se articula en tres ejes estratégicos que concretan objetivos y actuaciones.
Garantizar el derecho ciudadano a la memoria democrática
Este eje se centra en preservar el patrimonio histórico y garantizar el reconocimiento y la reparación de las víctimas del franquismo y del terrorismo. Incluye actuaciones sobre espacios, archivos, nomenclátor, simbología y reconocimiento institucional. Con un presupuesto de 6, 15 millones de euros llevará a cabo actuaciones patrimoniales y proyectos vinculados a la justicia y el reconocimiento de las víctimas.
Entre los principales proyectos figura la creación del Centro Memorial de la Modelo. El plan se propone transformar la antigua galería 4 de la prisión en un centro de memoria democrática que explique, de manera rigurosa y accesible, la historia del centro penitenciario.
Otra nota destacada es la creación del Centro de Interpretación del Terrorismo en el castillo de Montjuïc. Este nuevo equipamiento está concebido como un espacio memorial dedicado al reconocimiento y la reparación de las víctimas del terrorismo. Combinará una exposición permanente con programas de investigación, divulgación y actividades educativas.
Asimismo, se llevará a cabo una revisión de la normativa de la Ponencia del Nomenclátor para garantizar la coherencia, la precisión historiográfica y el establecimiento de criterios que prioricen memorias y presencias hasta ahora poco visibles, con especial atención a la necesaria feminización del nomenclátor de la ciudad.
El objetivo es ampliar el reconocimiento y la reparación de las víctimas de la represión política, social y moral ejercida durante los últimos años de la dictadura. Se revisarán criterios y protocolos para incorporar perfiles no incluidos hasta ahora, como las mujeres internadas en el Patronato de Protección en la Mujer, las represaliadas por motivos políticos o morales, o las personas perseguidas por su orientación sexual o identidad de género.
Conocimiento y difusión de la historia de Barcelona
Este segundo eje es una apuesta por la educación, la investigación y la divulgación como herramientas principales de transmisión de la memoria democrática. Incluye programas educativos y proyectos culturales que acercan la historia democrática a toda la ciudadanía, con metodologías participativas. Contará con 463.141 euros para impulsar programas educativos, exposiciones, herramientas digitales y proyectos para difundir la historia de la ciudad.
Entre los proyectos incluidos en este eje figura la creación de un ciclo estable de exposiciones que refuerce la programación municipal en clave histórica y pedagógica sobre feminismo, mundo obrero, antifranquismo, LGTBI y transición.
Este ciclo integrará conmemoraciones y programas públicos que promuevan el debate y vinculen episodios históricos con los retos contemporáneos. Entre las exposiciones destacadas este año se encuentran las Jornades Catalanes de la Dona: inici del feminisme democrático”, que recupera un episodio fundacional del feminismo catalán; “SEAT: 1950-2025. Una fàbrica, un barri, moltes vides, que revisita 75 años de memorias obreras y transformaciones urbanas; y “Brigades Internacionals y multilingüisme”, que pone en valor el internacionalismo antifascista y la diversidad lingüística de las Brigadas.
Además, está previsto el desarrollo de nuevos programas educativos con metodologías participativas y en colaboración con entidades memorialistas, centros educativos y grupos de investigación (inspirados en el proyecto Stolpersteine que implica al alumnado en la investigación de biografías de personas deportadas en los campos nazis y en la colocación de adoquines de memoria).
Otra iniciativa es el impulso a la elaboración de nuevos materiales pedagógicos como dossiers, guías didácticas o maletas pedagógicas sobre memoria democrática, así como la creación de recursos adaptados a diferentes niveles educativos y facilitar el acceso del alumnado a testigos, documentos y espacios de memoria de la ciudad.
También se impulsarán las visitas escolares a los espacios de memoria, espacialmente la Modelo, el castillo de Montjuïc y el Cementerio de la Pedrera. Y se renovará la web de Memoria Democrática y se creará un Boletín de Memoria Democrática.
Memoria democrática coral e inclusiva
El terce eje reivindica memorias minorizadas o invisibilizadas al relato público, mediante la investigación, la reinterpretación crítica y la colaboración con entidades y otras administraciones. Promueve una mirada intercultural, feminista y antirracista en las políticas de memoria.
Cuenta con un presupuesto de 127.000 euros para investigación, colaboraciones e iniciativas que incorporan perspectivas minorizadas y decoloniales.
Entre los proyectos de este tercer eje destacan la incorporación transversal de la perspectiva de género, antirracista y de derechos humanos en todos los proyectos; la creación de la web interactiva “Barcelona esclavista: cartografia d’una memòria silenciada; la difusión y consolidación de las memorias LGTBI, con la conmemoración del 50.º aniversario de la primera manifestación gay de 1977 y una exposición en la Modelo sobre el Front d’Alliberament Gai de Caytalunya (FAGC).
Estas acciones, junto con la señalización memorial y los programas del Centro LGTBI, darán visibilidad a las luchas históricas por la dignidad y los derechos del colectivo.
Por otra parte, está prevista la creación del Centro de Interpretación del Trabajo en Fabra i Coats, un nuevo equipamiento que dependerá del Museu d’Història de Barcelona concebido para explicar de manera integral el papel del trabajo en la construcción de la Barcelona contemporánea.



