El tratamiento de los residuos sólidos urbanos vuelve a estar en el centro del debate local. Integrantes del Centro de Ingenieros de Bragado realizaron una visita técnica al predio del basural municipal para interiorizarse sobre su estado actual y conocer los planes de la gestión de gobierno.
En diálogo con Radio Fiesta, el ingeniero Alejandro Passarini, representante de la institución, calificó la situación como «preocupante» pero destacó la apertura de los funcionarios para dialogar y mostrar el trabajo que se viene realizando en conjunto con el Ministerio de Ambiente de la Provincia.

Relleno sanitario y reactivación de la planta
Durante la recorrida, los profesionales observaron las tareas de relleno sanitario que se ejecutan actualmente, consistentes en capas de residuos compactadas con tierra. Passarini explicó que, aunque es la técnica utilizada, lo ideal sería que al relleno solo llegara la materia orgánica tras un proceso previo de separación.
En ese sentido, el ingeniero anunció una novedad importante: el municipio ya habría cerrado contrato con una empresa local especializada para poner nuevamente en marcha la planta de clasificación de residuos, que contará con 16 puestos de trabajo y maquinaria reparada, como el «trommel» para la apertura de bolsas.
El freno económico: importación y costos de flete
Passarini advirtió sobre factores externos que hoy dificultan el reciclaje. Por un lado, la baja en el precio del cartón debido a la importación de insumos más económicos hace que el material recuperado localmente pierda interés comercial.
Por otro lado, alertó sobre la acumulación de neumáticos usados, un foco de alto riesgo ambiental y de incendio. «Antes, la empresa Loma Negra se los llevaba sin costo, pero la baja en la producción de cemento y el altísimo costo del flete —estimado en un millón de pesos por viaje hasta Olavarría— han hecho que dejen de retirar el caucho de nuestra ciudad», explicó el profesional.
Un desafío que excede a una gestión
Para el Centro de Ingenieros, la problemática de la basura debe abordarse como una «cuestión de estado» que trascienda los colores políticos de turno. Passarini enfatizó que, además de inversiones externas que el municipio hoy no posee, es fundamental el involucramiento de la sociedad a través de la separación en origen.
«El problema no termina cuando sacamos la bolsita al canasto; ahí es donde recién empieza», concluyó el ingeniero, quien también adelantó que el municipio planea relanzar foros de discusión y programas educativos en escuelas y sociedades de fomento para concientizar sobre el manejo responsable de los residuos.



