Por [Redacción Vive CABA]
La ciudad se prepara para once días de inmersión cinematográfica. Desde hoy, miércoles 15, y hasta el próximo domingo 26, el Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (Bafici) pone en marcha su edición número 27, consolidándose como uno de los eventos culturales más potentes de la agenda porteña. No es solo una muestra de cine; es, como cada año, un termómetro de las inquietudes estéticas y políticas que atraviesan la producción audiovisual contemporánea.
Las cifras de este año son contundentes: 327 películas de 44 países, repartidas en casi 700 funciones. Para esta edición, el festival expande su territorio sumando dos salas nuevas al circuito oficial, alcanzando un total de quince espacios de exhibición. Sin embargo, el corazón del evento latirá en la Avenida Corrientes: el Teatro San Martín funcionará como punto nodal, sede de las charlas magistrales, paneles y el intercambio directo entre los realizadores y una audiencia que, históricamente, se caracteriza por su curiosidad insaciable.
El cine como resistencia cultural
En un contexto donde la exhibición comercial tiende a la homogeneidad, el Bafici se planta como un refugio de biodiversidad narrativa. La programación de este año no distingue entre duraciones: cortometrajes, mediometrajes y largos conviven en secciones que exploran desde el cine de género hasta el cine experimental más radical. Para los organizadores, el desafío fue monumental: de las más de cuatro mil películas presentadas, la selección final busca ofrecer un mapa diverso de lo que significa «hacer cine» hoy.
Agenda obligatoria
Además de las proyecciones, esta edición refuerza la idea del festival como espacio de formación. Se espera que las presentaciones en el San Martín no sean meros actos formales, sino debates vivos sobre el estado de la industria y las nuevas tecnologías. Para el vecino de CABA, es la oportunidad anual de acceder a un cine que, muchas veces, no encuentra lugar en las plataformas de streaming ni en las salas de los complejos multipantalla.
Buenos Aires vuelve a encender sus proyectores. El Bafici ya está entre nosotros, invitando a perderse en las salas para encontrarse con historias que, de otro modo, quedarían fuera de foco.



