Puede mezclar una canción de Bad Bunny con una oración, transformar un mensaje del Papa en una pieza de techno y hacer bailar a miles de jóvenes bajo una enorme cruz iluminada por rayos láser. Pero cuando termina la música, vuelve a su vida de sacerdote. Celebra misas, acompaña a sus feligreses y trabaja como capellán militar en Portugal.
El padre Guilherme Peixoto (52) consiguió llevar el mensaje de la Iglesia a los grandes festivales electrónicos. Y este sábado, con sus sets hará vibrar la pista del teatro griego en la ciudad de Mendoza.
El cura que llenó Plaza de Mayo en abril, llegó el miércoles a Mendoza. Desde las 20 horas del sábado, presenta su espectáculo en el Teatro Griego Frank Romero Day. Es el anfiteatro enclavado entre los cerros del Parque General San Martín, famoso por albergar en época de cosecha a la Fiesta Nacional de la Vendimia.
Su llegada coincide con un momento de especial expectativa entre los católicos argentinos. Dentro de un mes, entre el 8 y el 11 de noviembre, el Papa León XIV visitará el país. Será la primera presencia de un pontífice en la Argentina en 39 años, desde el viaje de Juan Pablo II en 1987. Francisco, el primer Papa argentino, nunca regresó a su tierra natal durante sus doce años de pontificado.
Guilherme reconoce que el llamado del Papa Francisco a salir de las iglesias para encontrarse con la gente fue una inspiración fundamental para su iniciar su carrera como DJ. «Él nos desafió a salir de la sacristía, a ir a las periferias existenciales de la sociedad», recordó durante una entrevista en Buenos Aires.

El sacerdote nacido en Guimarães, una ciudad del norte de Portugal, habló en español y dejó un mensaje dirigido a las nuevas generaciones: “No se acomoden, no pierdan la esperanza. Tengan coraje, porque necesitamos una generación con coraje”.
El jueves fue distinguido en la Legislatura provincial, donde lo recibió la vicegobernadora Hebe Casado, quien dijo ser católica practicante.
“Las redes son importantes para crear algo de real, para el encuentro”, dijo. Pero insistió en la importancia de recuperar el contacto humano en una sociedad cada vez más atravesada por las pantallas.
Su agenda mendocina tiene una fuerte presencia de actividades pastorales, como la reunión con jóvenes universitarios, convocados por la Pastoral de la Juventud y la Pastoral Universitaria de Mendoza.

Este viernes visitó el Complejo Penitenciario Almafuerte, una cárcel ubicada en Cacheuta, en la zona cordillerana de Luján de Cuyo. Participó de la inauguración de una capilla interreligiosa construida por los propios internos y cerró con una charla motivadora y un setlist de 20 minutos para 120 mujeres y hombres jóvenes presos.
Mezcló música electrónica con versos del Martín Fierro que mencionan la fe en Dios como refugio. Antes había citado al fundador del movimiento scout, Robert Baden-Powell, para transmitir una idea que considera esencial: “Procurar dejar este mundo en el que habitamos, un poquito mejor”.
El concierto del sábado es el espectáculo más esperado de su visita. Las dos primeras etapas de venta de entradas se agotaron y la última preventa se anunció a 40.000 pesos.
La presentación también tiene un propósito solidario: contribuir a un proyecto de centro de día para personas con consumos problemáticos. Es una preocupación que atraviesa el trabajo pastoral del sacerdote, especialmente cuando habla de las dificultades y la soledad que afectan a muchos jóvenes.
Del seminario a los festivales
Peixoto ingresó al seminario cuando tenía 13 años y fue ll. Su interés por la música electrónica apareció antes de convertirse en DJ. En una entrevista concedida en septiembre al medio español especializado Fiesta & Bullshit, recordó que durante sus años de seminarista visitaba una discoteca llamada Pacha, en la ciudad portuguesa de Braga. Sus compañeros preferían la música comercial y querían marcharse temprano. Él, en cambio, quedaba fascinado por las bases electrónicas y el ambiente de la pista.
La oportunidad de combinar sus dos vocaciones llegó en 2006. Su parroquia de Laúndos necesitaba recaudar fondos para afrontar deudas y organizó una actividad musical comunitaria. Al principio había karaoke y actuaciones de grupos locales. Durante los intervalos, el sacerdote comenzó a pasar canciones desde su computadora.

Aquellas reuniones crecieron. Primero mezclaba pop, rock y hip-hop. Después incorporó música electrónica. Descubrió que a través de la música podía conocer a vecinos que nunca participaban de las misas.
Más tarde decidió formarse profesionalmente en una escuela de DJ de Oporto. El gran salto internacional ocurrió en agosto de 2023, durante la Jornada Mundial de la Juventud de Lisboa: hizo bailar a un millón y medio de jóvenes.
Desde entonces actuó en festivales internacionales como Untold, en Rumania, Dreamfields y eventos vinculados con Afterlife y Zamna, junto a las máximas figuras de la música electrónica.
Cómo es el show
Los espectáculos de Guilherme tienen la potencia sonora de los festivales electrónicos, con predominio del techno y el house, pasajes melódicos y mezclas que incorporan ritmos y canciones populares.
Aparecen voces de los papas, fragmentos de oraciones, campanas, coros y piezas de música sacra. Una melodía acompañada de imágenes de iglesias. Versiones electrónicas del Ave María, el Aleluya y el Gloria, mezclado con mensajes sobre la fraternidad, el cuidado del planeta y la convivencia.
Pero este sacerdote también conoce la importancia del humor. No todo está pensado para la solemnidad o la reflexión. En algunos conciertos intercala canciones populares y las combina con referencias religiosas inesperadas.
En abril, durante su presentación en la Plaza de Mayo, incorporó una adaptación de Café con ron, de Bad Bunny, con alusiones a la oración. También recurrió a temas de Queen, León Gieco y hasta melodías del videojuego Super Mario.

Respecto de qué piensa la Iglesia de un cura que toca tecno, Guilherme reconoció: “La cultura club no entiende a la Iglesia y la Iglesia no entiende la cultura club”. Y que cuando algunos católicos cuestionan la música electrónica, suele descubrir que nunca estuvieron en una fiesta de ese tipo.
Sigue siendo sacerdote, desarrolla tareas pastorales y mantiene su trabajo como capellán militar. En Mendoza, esa relación con la Iglesia también quedó reflejada en las actividades organizadas junto al Arzobispado y las pastorales juveniles, además del carácter solidario de su presentación.
Guilherme parece haber encontrado una manera particular de acercar a los jóvenes al mensaje de la Iglesia. Y convertir una pista de baile en un lugar para hablar de fe, convivencia y esperanza.
Mendoza. Corresponsal.
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