En la previa del duelo ante Paraguay por los 16avos de Final del Mundial 2026, Alemania carga con una tendencia poco habitual para una potencia de su calibre: hace nueve partidos mundialistas que no logra mantener su arco en cero, una racha que comenzó tras conquistar el título en Brasil 2014.
Por Gael Insfrán
Hubo un tiempo en el que enfrentar a Die Mannschaft significaba intentar vulnerar un muro prácticamente infranqueable bajo los tres palos. Ese muro siempre tuvo nombres muy reconocidos: Sepp Maierm, Oliver Kahn y en la actualidad a la leyenda viviente: Manuel Neuer. Sin embargo, doce años después de levantar la Copa del Mundo en Brasil, la realidad del histórico arquero teutón muestra una estadística impensada para uno de los mejores guardametas de la historia.
La última vez que Neuer terminó un partido mundialista con la valla invicta fue el 13 de julio de 2014, cuando Alemania derrotó 1-0 a Argentina en la final disputada en el Maracaná. Desde aquella noche inolvidable para los germanos, el arquero recibió goles en cada uno de sus siguientes nueve encuentros por Copa del Mundo.
La secuencia comenzó en Rusia 2018, con tantos recibidos ante México (1), Suecia (1) y Corea del Sur (2), torneo que marcó la inesperada eliminación de la campeona del mundo en fase de grupos (nunca antes había pasado en su historia). Cuatro años más tarde, en Qatar 2022, Japón (2), España (1) y Costa Rica (2) también lograron vencerlo, en otra edición mundialista que terminó con una prematura despedida.
La historia continúa en la Copa del Mundo 2026. Curazao abrió la cuenta frente al veterano portero, Costa de Marfil volvió a convertir y Ecuador cerró la fase de grupos anotándole dos veces en la sorpresiva derrota alemana por 2-1. En total, son 13 goles recibidos en sus últimos nueve partidos mundialistas, una estadística que contrasta con la imagen dominante que construyó durante décadas.
Aunque muchas de esas anotaciones responden a errores colectivos y no exclusivamente a la responsabilidad del portero, el dato refleja una realidad más amplia: la Alemania que conquistó el mundo en 2014 ya no transmite la misma solidez defensiva. El equipo sigue siendo candidato por historia, jerarquía y plantel, pero dejó de ser aquella selección casi impenetrable que intimidaba desde el primer minuto.
Con ese contexto, la atención se centra ahora en el próximo desafío del conjunto dirigido por Julian Nagelsmann. Después de avanzar como líder de su grupo pese a la caída frente a Ecuador, Alemania llega a la fase eliminatoria con interrogantes defensivos tras haber recibido goles en sus tres presentaciones del torneo.
Para Paraguay, que busca dar uno de los grandes golpes del Mundial, el dato representa un motivo para creer. Romper la resistencia de Manuel Neuer ya no parece una misión imposible como lo fue durante los años dorados del arquero alemán. La historia, al menos en sus últimos nueve partidos mundialistas, demuestra que incluso las leyendas también pueden ser vencidas.



