Un 24 de abril de 1857, Buenos Aires vivía una revolución cultural. Mientras la ciudad todavía se iluminaba con faroles de gas y las calles eran de empedrado irregular, abría sus puertas el primer Teatro Colón. Pero ojo, si lo buscás frente a la Plaza Lavalle, no lo vas a encontrar: esa primera joya arquitectónica estaba ubicada exactamente donde hoy se levanta el Banco Nación, frente a la Plaza de Mayo.
Aquel edificio, diseñado por el arquitecto Carlos Pellegrini (padre de quien luego sería presidente), tenía una capacidad para 2.500 personas, una cifra ambiciosa para la época, y se convirtió rápidamente en el epicentro de la vida social porteña.
3 Datos Curiosos que no sabías sobre su apertura:
- 1. El debut fue con «La Traviata»: La ópera de Giuseppe Verdi fue la encargada de bautizar el escenario. Curiosamente, en aquel entonces la obra era considerada «moderna» y hasta un poco escandalosa por su temática, pero en Buenos Aires fue un éxito rotundo.
- 2. La iluminación era un desafío: En su inauguración, el teatro contaba con una impresionante araña central de 450 luces de gas. Fue uno de los primeros edificios públicos de la ciudad en lucir una iluminación de semejante magnitud, dejando boquiabiertos a los asistentes.
- 3. Un teatro con «mudanza»: El edificio original funcionó durante 30 años hasta que cerró en 1888. El terreno fue vendido al Banco Nación y el teatro se «mudó» a su ubicación actual. Sin embargo, la construcción del nuevo edificio (el que conocemos todos) tardó tanto —casi 20 años— que Buenos Aires se quedó sin un «Teatro Colón» oficial hasta 1908.
Hoy celebramos no solo un edificio, sino el nacimiento de una tradición que posicionó a Buenos Aires como la capital cultural de Latinoamérica. 🎭✨

