Nacido en Salta y con un paso en su adolescencia por Isidro Casanova, Julián López empieza a aclimatarse en el mundillo de Almirante Brown. A los 29 años, el flamante refuerzo que llega de Central Norte se ilusiona con retribuir con goles el interés manifestado por el Mirasol
“Es importante que el técnico te pida. Tenía propuestas de otros clubes, pero, cuando surgió lo de Brown, ni lo dudé. Me gusta jugar en el área y chocar con los centrales. Soy muy creyente y confío en Dios en que las cosas se van a dar”, proyectó el delantero.
Curiosamente, el ecosistema matancero no es desconocido para López. De pibe, se vino desde Salta para Isidro Casanova para probarse en las Inferiores de Boca Juniors y River Plate. “Viví un tiempo en la casa de una tía, ahí en Rucci, pasando la vía, enfrente a la fábrica de ladrillos. Por eso, sé que vengo a un club grande de la categoría y conozco muy bien el fanatismo de la gente de Brown”, explicó.
Por último, el atacante compartió sus primeras impresiones del plantel y trazó los objetivos individuales para la competencia. “Vi un grupo unido y con un objetivo claro. Los chicos están haciendo una gran campaña y yo trataré de aportar goles”, concluyó.



