El Gobierno nacional introdujo cambios en el esquema de subsidios al gas natural que podrían repercutir de manera directa en las facturas de los usuarios. A partir de una nueva normativa, se habilitó la posibilidad de ajustar el recargo que financia el Fondo Fiduciario destinado a subsidiar el consumo residencial en zonas frías.
La medida fue oficializada a través del Decreto 266/2026, publicado en el Boletín Oficial de la República Argentina, y establece que el recargo aplicado sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST) podrá incrementarse o reducirse hasta en un 50%.
Este fondo se financia mediante un adicional de hasta el 7,5% sobre el valor del gas por cada metro cúbico consumido en el país. Los recursos recaudados se utilizan para sostener tarifas diferenciales en regiones con bajas temperaturas, donde el consumo energético es más elevado.
Con la nueva disposición, el Ministerio de Economía de la Nación Argentina queda facultado para modificar ese porcentaje sin necesidad de dictar nuevas medidas desde el Poder Ejecutivo, lo que apunta a agilizar la administración de los recursos energéticos.
Según se argumenta en el decreto, el objetivo es avanzar hacia una gestión más eficiente que permita cumplir con las metas de política energética definidas por el Gobierno. En ese sentido, se considera “impostergable” que la cartera económica tenga mayor margen de acción para intervenir en estos mecanismos.
Además, la normativa dispone que la recaudación y fiscalización de los fondos estará a cargo de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero.
El régimen de subsidios vigente para usuarios residenciales continuará en funcionamiento hasta el 31 de diciembre de 2031, aunque ahora con mayor flexibilidad para ajustar los costos que impactan en las tarifas finales.
En la práctica, esta modificación abre la puerta a posibles aumentos o reducciones en las boletas de gas, dependiendo de cómo el Gobierno decida aplicar los cambios en el recargo que financia el sistema.
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