Una madrugada que comenzó con preocupación y terminó entre risas irónicas quedó registrada en un divertido video filmado por Brenda y Cintia, dos vecinas de Moreno que de día se trabajan en Salud y de noche, buscan un ingreso extra manejando sus vehículos para las plataformas de transporte DiDi y Uber, pero que terminaron en nuestro distrito en una situación que expuso el estado de las calles y la dificultad hasta municipal para resolverlo.
La secuencia comenzó cuando Brenda, en plena madrugada y estando en Moreno, aceptó un viaje con destino a General Rodríguez. Al no conocer la zona, confió en las indicaciones del GPS. Al llegar a las inmediaciones, vio que la traza desembocaba en tres o cuatro salidas, todas ellas de tierra. Como el navegador le indicaba que a dos cuadras se encontraba la ruta, ingresó a la calle Fortín Argentina —cercana a la Avenida Teresa Mastellone y Concejal Hernández, en el barrio Altos de General Rodríguez— y, a mitad de cuadra, se encontró de imprevisto con un pozo de gran magnitud que dejó su auto completamente inmovilizado.
Eran aproximadamente las 6 de la mañana, estaba oscuro y la zona se veía desolada, por lo que la joven, asustada ante el temor de sufrir un robo, llamó a su amiga Cintia para pedir ayuda. Una vez que esta última terminó un viaje que estaba realizando, se acercó a socorrerla. Entre ambas intentaron enganchar el auto de Brenda a través de una soga, pero los esfuerzos fueron en vano.
Permanecieron allí esperando hasta alrededor de las 9 de la mañana. En ese lapso, un vecino se acercó a intentar ayudarlas, pero tampoco consiguieron liberar el vehículo. Ante la desesperación, comenzaron a comunicarse tanto con el seguro del automóvil como con la Municipalidad de General Rodríguez, aunque en ninguno de los dos lugares obtuvieron respuestas ni soluciones favorables.
El punto de giro insólito ocurrió cuando la amiga de Brenda vio pasar un camión municipal por el lugar y se acercó a explicarles la situación a los operarios. Mientras el camión intentaba maniobrar para ayudarlas, el vecino les advirtió por qué sectores NO debían circular para no encajarse; sin embargo, al intentar dar marcha atrás, ocurrió lo previsible: el camión municipal también terminó atascado en el barro.
En las imágenes que compartieron en sus redes sociales, las jóvenes decidieron tomar el contratiempo con humor y filmar la escena, no con la intención de burlarse de los trabajadores de la comuna, sino para reírse de sí mismas y de la seguidilla de imprevistos.
En el video se la ve a Brenda tentada de risa y tapándose la cara mientras relata: «¡Llamamos a la municipalidad para que saque el auto… pero la municipalidad no, la municipalidad de Rodríguez!», enfocando luego al rodado oficial varado. Entre carcajadas con su compañera, remata con total complicidad: «O sea… «¡Se jodió!, se queda el camión de la municipalidad».
Tras esperar algunas horas más y colaborar codo a codo en las tareas para rescatar el camión oficial, las trabajadoras lograron finalmente salir del barro, transformando una situación de tensión y angustia en una anécdota relatada con una sonrisa, pero tuvieron que pasar un rato de la madrugada y media mañana para terminar la «aventura».



