Un mensaje directo en Instagram rompió la inercia de la rutina judicial. Al otro lado de la pantalla no había un cliente corporativo de California ni un tribunal mendocino, sino Thomas Andre Louis Maes, Conde de Brasschaat, Duque de Geraní y doctor en Arte Moderno. El aristócrata había descubierto los lienzos digitales de Hernán Simó (36) en la red social y, fascinado por su lenguaje visual, le extendió una distinción oficial y el pasaporte a los circuitos más blindados del coleccionismo del viejo continente.
La consecuencia inmediata de ese cruce fue el desembarco del godoicruceño en la Select Art Fair de Creta, Grecia. Ante un público de diplomáticos y grandes inversores, Simó presentó “Soul Journey”, una serie de diez obras atravesadas por el simbolismo, la luz y la búsqueda espiritual. El hito no fue menor: por primera vez, el creador argentino asumió en absoluta soledad el rol de curador de su propia muestra.
La verdadera primicia, sin embargo, ya está fijada en la agenda de la alta sociedad europea. Del 11 al 13 de septiembre, la obra de Simó vestirá las galerías del Principado de Mónaco, una de las capitales globales del lujo y el mercado del arte contemporáneo.
El método de la precisión
El presente de Simó en Europa no responde a un golpe de suerte, sino a una rigurosidad casi matemática compartida entre el arte y las leyes. Graduado con medalla de oro y un promedio de 9,56 en la Universidad Nacional de Cuyo, y con un Master of Laws con honores en Estados Unidos (donde alcanzó un inusual 4.11 sobre 4), aplicó la disciplina del derecho de alta competencia a su producción plástica.
Su historia reciente incluye decisiones drásticas: a finales de 2023, renunció a su cargo como Fiscal Civil en Mendoza para validar su matrícula en el exigente California Bar Exam y volcarse al sector privado, buscando el tiempo necesario para pintar y componer. Los resultados colaterales llegaron en cadena: fue elegido Abogado del Año 2025 en California por la organización LexTalk World y, apenas un mes después, se alzó con el Best Digital Art Award en el Festival Internacional de Qatar (QIAF 2025) entre delegaciones de 70 países.
“Me gusta que la gente sepa que el camino no fue lineal y que detrás de cada una de estas experiencias también hubo momentos de sombras, de cansancio, de caerse y volver a levantarse”, reflexiona Simó.
El pulso sonoro

El universo del mendocino es también acústico. El adolescente que a los 16 años descubrió en un test vocacional que su mente funcionaba en un «95% música» se formó durante doce años como profesor de piano. Bajo la tutela inicial de Carlos Graña —productor de Los Tipitos— aprendió a organizar el silencio y la armonía, una rítmica que hoy traslada a las texturas de sus obras visuales.
Actualmente, mientras atiende causas internacionales de forma remota, trabaja en la producción de un álbum de piano de música contemporánea y fusión clásica, con seis composiciones ya registradas en SADAIC.
Con la brújula apuntando a Mónaco, el respaldo de la crítica europea y un tatuaje en el brazo derecho que funciona como declaración de principios —“VIVIR”—, Hernán Simó consolidó una firma propia. Sus obras ya no solo habitan pantallas o tribunales; ahora dialogan directamente con las esferas más exclusivas del arte mundial.
Portafolio y coordenadas:
- Instagram: @hernansimo.digitalart
- Web Oficial: www.hernansimoart.com



