Cuando hoy se piensa en Titanic, resulta imposible imaginar a otro actor que no sea Leonardo DiCaprio en la piel de Jack Dawson. Sin embargo, antes de que la película se convirtiera en un fenómeno mundial y una de las producciones más exitosas de todos los tiempos, hubo alguien que intentó convencerlo de que no aceptara el papel.
La historia fue revelada por John C. Reilly, quien recordó que, a mediados de los años ’90, le recomendó a DiCaprio que rechazara la propuesta de James Cameron para que aceptara protagonizar Boogie Nights: juegos de placer, el filme de Paul Thomas Anderson que terminó convirtiéndose en una obra de culto.
Según contó el actor, en aquel momento estaba convencido de que la película sobre el hundimiento del famoso transatlántico no tendría el impacto que finalmente alcanzó. Por eso trató de persuadir a quien entonces era una de las jóvenes promesas de Hollywood para que eligiera otro camino.
“Le dije que nadie iba a preocuparse por quién estaba en ese barco”, recordó entre risas al rememorar aquella conversación. La frase, vista con casi tres décadas de distancia, adquiere un tono irónico: Titanic no solo arrasó en la taquilla mundial, sino que convirtió a DiCaprio en una estrella planetaria y en uno de los actores más populares de su generación.

El largometraje estrenado en 1997 recaudó más de 2.200 millones de dólares a nivel global y ganó 11 premios Oscar, igualando un récord histórico. Además, consolidó el estatus de James Cameron como uno de los directores más exitosos de la industria.
Un consejo que no salió como esperaba
Aunque DiCaprio finalmente eligió Titanic, la historia tiene un pequeño giro. El actor efectivamente estuvo cerca de protagonizar Boogie Nights y era una de las opciones favoritas de Anderson para interpretar a Dirk Diggler, el personaje que terminó quedando en manos de Mark Wahlberg.
Con el paso de los años, ambas películas se transformaron en títulos fundamentales de los años ’90, aunque es difícil discutir cuál de las dos tuvo un impacto más grande en la carrera de su protagonista.

Lejos de lamentarlo, Reilly recuerda hoy la situación con humor. Después de todo, la decisión de DiCaprio terminó siendo una de las más acertadas de la historia reciente de Hollywood. Y también convirtió aquella recomendación en una de las anécdotas más divertidas de la industria.
La precisión que llevó al éxito
Aunque Reilly no le tenía fe, Titanic fue un éxito. Pero no fue por arte de magia. James Cameron trabajó durante años con expertos ingenieros navales, historiadores, oceanógrafos y especialistas en evacuación, para analizar qué ocurrió en el barco y qué podría haber aumentado las probabilidades de supervivencia.
Cameron realizó 33 inmersiones a los restos del naufragio. «Imaginé que era un pasajero de segunda clase en el Titanic, ya que los civiles de primera clase recibían un trato preferencial y los de tercera clase eran básicamente abandonados a su suerte. Imaginé viajando solo, por lo tanto, libre de responsabilidades para salvar a una esposa y/o un hijo primero».
“Es curioso y surrealista que el capitán recibiera repetidas advertencias sobre la presencia de hielo en el trayecto de su barco y aún así navegara a toda velocidad hacia un campo de hielo en una noche sin luna”, dijo al noticiero ABC News.

