El psicólogo Carlos Díaz declaró que Diego Maradona era un paciente «inestable e impredecible»

Finalmente, luego de dos intentos fallidos, el psicólogo Carlos Díaz (34) declaró en el juicio que lo tiene como imputado en la muerte de Diego Armando Maradona (60) y aseguró que tenía pensando un tratamiento de alcohol cero para la adicción del «Diez» y que este tenía una personalidad “bipolar y narcisista”.

La declaración de Díaz se extendió exactamente una hora. Como carta de presentación, sostuvo que se recibió con diploma de honor en Licenciatura en Psicología con un promedio de 9.12. Luego enumeró una serie de estudios y lugares donde trabajó.

También explicó brevemente los alcances de la Ley de Salud Mental y qué expresa respecto a los límites de la internación involuntaria de los pacientes.

El psicólogo estuvo a punto de declarar en el juicio anterior, pero el día que estaba previsto su descargo fue el mismo en el que explotó el escándalo judicial que protagonizó la ex jueza Julieta Makintach vinculado a la grabación de una serie documental.

La segunda vez que quiso dar su testimonio fue el martes pasado, pero un problema en el sistema de grabación de audio de la sala de audiencias se lo impidió. Este jueves, al fin, pudo dar su versión de los hechos.

Díaz relató que conoció a Maradona 29 días antes de su muerte por pedido del abogado Matías Morla, quien lo había llamado tras la atención a un familiar directo.

“Lo conozco el lunes 26 de octubre. Vamos con Morla. Maradona estaba bebiendo vino en un sillón. La primera imagen me impactó ya que era igual que mi padre, alcohólico, que falleció unos meses antes por una enfermedad de Parkinson, que es derivada de la adicción. Me puso contento que (Maradona) tenía un real deseo de cambio. Le explique que lo que funcionaba realmente era un modelo de abstención, consumo cero”, explicó Díaz.

Maradona junto a su asistente, Maximiliano Pomargo, y su sobrino, Jonathan Espósito, cinco días antes de la muerte del Diez.

El psicólogo, que solo aceptó responder preguntas de su abogado Diego Olmedo, declaró de manera acelerada, pero con firmeza y explicándoles a los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 7 de San Isidro cada momento que compartió con el ex capitán del seleccionado nacional.

Tras esa primer contacto con Maradona, Díaz se reunió a los pocos días con el neurocirujano Leopoldo Luque (45) y la psiquiatra Agustina Cosachov (41), quienes ya atendían al paciente. “Venían con la idea de hospitalizar y hacer un chequeo”, dijeron previo a la imagen que dejó Maradona el día de su cumpleaños, donde apareció en la cancha de Gimnasia de La Plata caminando de manera lenta y con dificultad para comunicarse.

En la Clínica Olivos, donde fue operado de un hematoma subdural, Díaz visitó dos veces a su paciente. pero no llegó a tener contacto porque estaba durmiendo. “Era inestable e impredecible, como declaro Gianinna”, sostuvo en referencia a la declaración de una de las hijas.

El psicólogo aclaró que es importante “una red de contención” que tenga la integración de la familia y del entorno del paciente en el tratamiento y relató que le pidió a su sobrino, Jonathan Espósito, que le formule una lista con las bebidas que consumía Maradona.

Enfaticé el tratamiento de abstencionismo. Había un trastorno bipolar y un narcisismo. Podía poner un país de rodillas, pero una copa de alcohol podía ponerte de rodillas a vos”, describió, mientras explicó que le diagramó “un tratamiento a medida”.

Según Díaz, el 12 de noviembre lo visitó junto a Csachov y lo vio “bárbaro, con ganas de estar bien”, y volvió a verlo el domingo 15: «Estuvimos cerca de cuatro horas hablando, era un escenario que ni me hubiese imaginado. Yo estaba asombrado y contento”.

“El 18 es un día de quiebre porque Maradona echó a todos”, recordó el psicólogo y agregó que en la noche del 21 Maradona le pidió a su asistente Maximiliano Pomargo “un vaso de cerveza” ya que quería beber alcohol. “Son coletazos de lo que paso el 18”, sostuvo.

«Quería estar limpio»

Antes de finalizar su declaración, Díaz explicó el contexto de varias conversaciones que tuvo con Cosachov y Verónica Ojeda, entre otros.

Todos queríamos lo mejor para Maradona. No busco un tratamiento para perjudicar a un paciente”, sostuvo y añadió que no cobró nada por su trabajo con el ex astro futbolístico: “Me sensibilizó verlo, por eso quise ayudarlo. Además me retrotrajo a un tema sensible para mi”.

“¿Qué beneficios te trajo la muerte de Maradona?”, le preguntó su defensor Olmedo. A lo que Díaz respondió que “fue todo perdida, pérdida económica, emocional, sobre todo de mi familia”.

“Lo que más impotencia me da es que estaba convencido y había evaluado que el paciente quería estar limpio. La evidencia marcó eso, el examen toxicológico marco eso. Terminó su vida con 23 días limpio. Tomo conciencia del problema y lo estaba abordado. Me da bronca que se podía lograr”, concluyó.

AA

Redacción

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