Finalizaron las elecciones del Centro de Estudiantes de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS). En una elección donde votaron 2327 estudiantes —unos 300 más que en 2024— El Puente retuvo la conducción del CEUNGS con el 61,9 % de los votos, mientras que el Frente de Estudiantes de Izquierda (FEI) obtuvo el 31,8 %, consolidándose nuevamente como la principal referencia opositora dentro de la universidad y conquistando tres secretarías en el centro de estudiantes.
Desde En Clave Roja y Pan y Rosas estaremos al frente de la Secretaría de Género y Diversidades, que queremos poner completamente al servicio de organizar a estudiantes, mujeres y disidencias frente al ajuste, los discursos reaccionarios y el ataque a nuestros derechos.
La elección se desarrolló en un contexto muy particular. Durante toda la campaña estuvo presente la crisis que atraviesa la universidad pública: salarios docentes destruidos, semanas de paro, incertidumbre sobre las cursadas, becas insuficientes y cada vez más estudiantes teniendo que trabajar largas jornadas para poder sostener sus carreras, lo que deriva en un aumento de la deserción.Todo esto mientras el gobierno de Javier Milei profundiza el ajuste y el vaciamiento educativo.
En ese marco, El Puente llegó a la elección intentando cerrar por arriba la crisis política abierta el año pasado, cuando impusieron de manera fraudulenta una reforma antidemocrática del estatuto del CEUNGS. Como denunciamos desde el primer momento, convocaron nuevamente las elecciones repitiendo un conjunto de irregularidades: tiempos exprés, un padrón de casi 40 mil estudiantes (aproximadamente el doble de la matrícula constatada a inicios de este año), sin deliberación real, apoyándose en el aparato de gestión municipal y contando con el sostén de la gestión universitaria para intentar “normalizar” la situación. Y aunque lograron recomponer parcialmente su autoridad institucional, las contradicciones de fondo siguen completamente abiertas.
Porque detrás de la aparente “normalidad” que quiere vender el Puente y la gestión, hay una universidad cada vez más golpeada por el ajuste. Miles de estudiantes tienen problemas para sostener las cursadas, combinar trabajo y estudio o simplemente pagar el transporte para llegar a la universidad. Al mismo tiempo, el apoyo al reclamo docente y la preocupación por la situación del país siguieron siendo muy altos durante toda la campaña.
El FEI logró sostener un núcleo opositor importante dentro de la UNGS. Más de 740 estudiantes votaron una alternativa de izquierda, independiente y combativa para enfrentar el ajuste y defender la universidad pública.
Desde En Clave Roja y Pan y Rosas, además, logramos fortalecer nuestra agrupación y ampliar nuestra referencia política en la universidad. La campaña permitió seguir construyendo organización desde abajo. También llegamos a la elección luego de haber impulsado durante todo el último período distintas iniciativas políticas y de lucha: la pelea contra la reforma laboral de Milei, campañas de solidaridad con conflictos obreros como Fate y Lustramax, la campaña por la aplicación inmediata del boleto educativo, actividades políticas y de debate ideológico abiertas, lanzando nuestra revista Tesis 11 así como también la asamblea interclaustro para organizar la marcha federal universitaria del 12 de mayo.
La Secretaría de Género y Diversidades será una herramienta para fortalecer esa organización. Queremos ponerla al servicio de enfrentar la violencia de género, defender la ESI y organizar la pelea de mujeres y disidencias frente al avance reaccionario del gobierno nacional y todos los sectores que buscan atacar nuestros derechos conquistados.Porque nosotres ya demostramos en las calles cómo se conquistan derechos. Esa fuerza también es parte de la pelea por defender hoy la universidad pública.
Desde En Clave Roja seguimos apostando a construir una izquierda fuerte, democrática y combativa dentro de la universidad. Por eso fuimos parte del FEI en estas elecciones de centro de estudiantes, ante la situación excepcional que significó la usurpación burocrática del CEUNGS por parte de El Puente y la necesidad de enfrentar en común esa maniobra antidemocrática.
Al mismo tiempo, de cara a las elecciones de Consejo Superior e Institutos iremos con listas diferenciadas del Ya Basta/NMAS. Como explicamos previamente, mantenemos una delimitación política con los métodos que esa corriente viene desarrollando en distintas universidades, completamente ajenos a cualquier tradición democrática y de izquierda. Defendemos una izquierda que se construya sobre la organización desde abajo, el debate político serio y el respeto entre quienes enfrentamos a la derecha, al ajuste y a las burocracias universitarias.
Ahora se abre una nueva etapa marcada por las elecciones de Consejo Superior e Institutos. El Puente logró recomponer parcialmente su ubicación institucional y electoral, apoyándose en el aparato de gestión y una lógica de “normalización” de la universidad. Pero las contradicciones de fondo siguen completamente abiertas. El conflicto docente, el ajuste presupuestario y el deterioro social que golpea de lleno al estudiantado continúan atravesando la vida universitaria, en un contexto nacional cada vez más crítico.
Desde En Clave Roja y Pan y Rosas vamos a seguir apostando a fortalecer la organización estudiantil codo a codo con nuestros docentes y nodocentes, como también junto con los trabajadores en Lucha como Fate y Lustramax, con los jubilados, las personas con discapacidad y todos aquellos que se organizan contra el plan de Milei y el FMI. Esa es la fuerza que tenemos para enfrentar el ajuste y vaciamiento universitario y pelear por una universidad verdaderamente al servicio de las grandes mayorías y no de las autoridades que transan, los gobiernos y sus aparatos burocráticos.

