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Las hormigoneras siguen entrando y saliendo del barrio barcelonés de Vallbona para tapar el gran socavón de 17 metros y de profundidad y 19 de diámetro abierto en las obras del soterramiento de Montcada el miércoles al mediodía. Desde entonces, los trenes de las líneas R2 y R11 no circulan por allí y los viajeros se ven obligados a darse un paseo de una estación a otra para poder seguir su viaje. Una experiencia poco agradable en plena ola de calor.
Cuando el viajero que viene en la R2 Nord desde La Llagosta, Mollet, Granollers, Sant Celoni u otro municipio del Vallès llega a la estación de Montcada i Reixac se tiene que bajar del tren, salir de la estación y caminar hasta la estación de Montcada i Reixac-Manresa para seguir su trayecto hasta Barcelona a bordo de la línea R4. El camino incluye el paso por un angosto túnel bajo las vías incapaz de absorber al gran volumen de pasajeros que llega de golpe.
Según Renfe, el trayecto a pie se hace en cuatro minutos. Quizás alguien en buen estado de forma y con mucha prisa lo haga en ese tiempo, pero la realidad es que entre bajar del tren, salir del andén, caminar tres calles de Montcada y llegar a la otra estación, fácilmente se tarda ocho o diez minutos. Evidentemente, a ese tiempo hay que sumarle la espera hasta que pase el siguiente tren.

Renfe considera que esta opción es más rápida que el típico servicio alternativo con autocares supliendo el trayecto cortado ya que las obras de la Meridiana complican y alargan el tiempo de entrada a Barcelona por carretera.
Entre los viajeros afectados hay los que se conocen el camino de cortes anteriores en los que ya fue esta la solución. A los que les pilla por sorpresa y no se lo esperaban, se dejan llevar por la masa de pasajeros que va de una estación a otra. Tanto los habituales como los esporádicos coinciden en la sensación de que cuando no es una cosa, es otra y que ser usuario de Rodalies es un calvario mucho peor que trabajar en julio.
En hora punta hubo gente que renunció a subirse a unos vagones en los que ya no cabía nadie más. Pero las aglomeraciones se dieron durante todo el día, no solo a primera hora. A media mañana era considerable el número de pasajeros que se agolpaban en el andén, donde se sumaban los habituales de la R4 y los refugiados de la R2. La situación desesperó a los afectados, que tanto el jueves como este viernes lo han llevado con resignada civilización, a excepción de un pasajero que perdió los papeles y fue protagonista de un vídeo viral.
La plataforma Salvem l’R2 Nord denuncia que las obras no van acompañadas de un plan de contingencia
“Llueve sobre mojado en una línea que en los últimos tres años ha empeorado mucho y con frecuencias más bajas que hace 30 años pese a tener el doble de viajeros”, lamentan desde la plataforma Salvem l’R2 Nord. En esta línea había unas 63.000 validaciones diarias el año pasado, una cifra que desde enero es más baja y ahora con mucha gente de vacaciones aún más.
A los miembros de la entidad que reclama mejoras en esta línea de Rodalies, el descontrol vivido desde el miércoles les deja “la sensación de que no había un plan de contingencia preparado por si había que cortar la línea en algún momento”.
Por su parte, los alrededor de 10.000 viajeros diarios de la línea regional R11, que conecta Barcelona con Girona, Figueres y Portbou, disponen de dos alternativas. La incómoda, subirse a un autocar en Granollers hasta la estación barcelonesa de Sant Andreu. La más cómoda, subirse a un tren Avant en Girona o Figueres. Renfe ha aumentado el número de plazas para absorber a los viajeros afectados, aunque el número de trenes es limitado.
Los responsables del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) tienen previsto actualizar a lo largo del sábado la situación del socavón de Montcada. Este viernes se han negado a hacerlo. Por su parte, la consellera de Territori, Sílvia Paneque, que no acompañó al secretario de Estado, José Antonio Santano, en su visita al lugar de los hechos el jueves, se ha limitado a decir un día después que el objetivo es restablecer el servicio “con la máxima celeridad posible” y ha insistido en que “no se ha percibido ningún movimiento” en los edificios más cercanos al socavón.
Las líneas R13 y R14 siguen sin servicio desde el lunes
Los problemas de la R2 y la R11 no son aislados. Las líneas R13 y R14 llevan fuera de servicio desde el lunes por la noche por un robo de cable que incendió y destrozó por completo varios enclavamientos. Su recuperación tardará varias semanas. En este caso sí que hay buses alternativos.

Redactor de La Vanguardia especializado en infraestructuras, movilidad y urbanismo. También escribe de ferias y congresos. Antes siguió la actualidad de l’Hospitalet y el Baix Llobregat, donde está ligado a proyectos de información local



