La crisis en la empresa láctea Bragalac sumó un capítulo decisivo tras las manifestaciones convocadas por la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA). Cristian Fenoglio, referente del gremio, brindó declaraciones explicando los motivos de la protesta en busca de una solución para el personal afectado. Sin embargo, en las últimas horas el conflicto cobró una gravedad inédita.
Manifestantes se trasladaron al Barrio Jardín, al domicilio particular de Raúl Torreta —hermano del titular de la empresa, Mario Torreta—, donde provocaron serios incidentes: dañaron el ingreso a la vivienda y cortaron el suministro de electricidad y gas, lo que exigió la intervención de personal policial. Situaciones de tensión similar se vivieron en el local de venta al público de calle General Paz, donde reside la madre de los propietarios, de 93 años.

En diálogo reservado con este medio, el empresario Mario Torreta confirmó que la fábrica de quesos ha cerrado de manera definitiva, imposibilitada de continuar operando por la falta de materia prima (leche). Precisó, no obstante, que la unidad de negocios dedicada a la distribución y venta de otros productos seguirá en marcha.
Respecto a la situación laboral, Torreta reconoció una deuda equivalente a un mes y medio de salarios con el personal y afirmó estar dispuesto a negociar para saldarla. Como muestra de esa voluntad, puso a la venta dos vehículos de la empresa para reunir fondos. Sin embargo, el empresario denunció una postura inflexible por parte del gremio, que exige el pago intransigente de 70 millones de pesos (repartidos en montos de 40 y 30 millones) sin dar margen para alcanzar un acuerdo viable.
Torreta prefirió no salir al aire en medios audiovisuales, aunque remarcó su intención de resolver la liquidación del personal por las vías correspondientes. La situación continúa en desarrollo.



