“Yo siempre fui reformista, me pongo la naranja y que me chupen la p…”, cantaban los delegados de Nuevo Espacio/Franja Morada, en una reunión a puertas cerradas, que parecía más una fiesta privada que una sesión del consejo directivo. Todo esto, a días de un nuevo encuentro de mujeres.
La penosa escena vuelve a poner sobre la mesa una pregunta fundamental: ¿Quiénes deciden el rumbo de nuestra facultad y en qué condiciones lo hacen? ¿Por qué unos pocos deciden sobre el futuro de miles?
Este martes 6/10, estuvimos ahí registrando todo para la izquierdadiario y denunciando que Nuevo Espacio y las autoridades, no dejaban entrar ni a estudiantes, ni a docentes independientes a ser parte de dicha sesión.
UN NUEVO DECANO CON DENUNCIAS DE VIOLENCIA DE GENERO Y CORRUPCIÓN
Ahora en FCE UBA, los radicales votan a José Luis Giusti, que ya fue decano y renunció en medio de estás denuncias
Así lo recibe Nuevo Espacio, con cantos machistas
El peronismo se abstuvo de la votación https://t.co/imakyOnYU7— Magui (@_magaperalta) October 6, 2026
Una vieja cara para asegurar la misma política
La elección de Giusti tiene un antecedente grave: en 2015 debió renunciar acorralado por denuncias de corrupción, malversación de fondos y violencia de género hacia su exmujer.
En aquel entonces asumió el propio Albornoz (historico hombre de Yacobitti en economicas), en una sesión que ya denunciamos por realizarse a puertas cerradas y con represión a estudiantes.
Doce años después, la UCR vuelve a poner los mismos nombres para conducir la facultad como si fuera un feudo.
Yacobitti y el poder radical en la UBA
La trayectoria de estas autoridades también debe analizarse en relación con Emiliano Yacobitti, dirigente de la UCR porteña y una de las figuras centrales de la política universitaria radical, desde los años 90. En 2015, distintas publicaciones periodísticas destaparon un escándalo de corrupción y desvíos de fondos vinculados al Hospital de Clínicas (Dependiente de la UBA) que terminaban financiando la campaña electoral de Martín Lousteau (UCR) en la Ciudad de Buenos Aires, donde Yacobitti y Giusti se encontraban entre los principales acusados.
No es casualidad, los radicales de Nuevo Espacio gobiernan el centro de estudiantes desde 1983, desde hace años nos vienen acostumbrando a manejos autoritarios, arbitrales, que buscan ir convirtiendo la facultad en un shopping de sus negociados.
Como las reformas inconsultas de nuestros planes de estudio, que recortan o unifican materias, nos quitan contenidos, que después introducen en posgrados que son imposibles de pagar y contrastan enormemente con la situación de nuestros docentes, donde el 75% de ellos trabaja de manera gratuita (mal llamados “ad-honorem”)
Milei ajusta y las autoridades universitarias administran la crisis
La elección de autoridades ocurre en un contexto de crisis presupuestaria y salarial para las universidades nacionales. El gobierno de Javier Milei, que hace más de 300 días que viene incumpliendo la ley de financiamiento universitario, mantiene una política de ajuste sobre la educación pública, mientras docentes y no docentes enfrentan el deterioro de sus ingresos y las comunidades universitarias reclaman recursos para sostener el funcionamiento de las instituciones.
Frente a este escenario, las autoridades universitarias radicales y peronistas no pueden limitarse a administrar la miseria ni a negociar a espaldas de quienes estudian y trabajan en las facultades. No da que nos llamen a movilizar, solo cuando se les complican las negociaciones con el gobierno.
Necesitamos discutir cómo enfrentar el ajuste, recuperar los salarios y garantizar el presupuesto necesario para la educación pública, es decir, necesitamos un verdadero plan de lucha para defender la educación pública.
Desde En Clave Roja creemos que la defensa de la universidad no puede separarse de la pelea por democratizarla. No alcanza con denunciar los ataques del Gobierno nacional si, al mismo tiempo, se restringe la participación de estudiantes y docentes en las decisiones sobre nuestra propia facultad.
Contra el machismo y por una universidad democrática
Quienes nos organizamos para enfrentar los ataques de Milei a la educación pública también estuvimos en las calles contra la violencia machista, por el derecho a decidir y contra los discursos misóginos. Incluso venimos de participar de un enorme Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias donde seguimos organizadas y peleando por nuestros derechos.
Por eso, los cánticos denunciados durante la jornada de elección de autoridades no son un detalle menor: expresan una cultura política que tiene que ser discutida y repudiada.
No aceptamos que nuestra facultad se convierta en un espacio reservado para las negociaciones entre dirigentes, mientras estudiantes y trabajadores quedan al margen de las decisiones que afectan su presente y su futuro.
Para defender la universidad pública necesitamos organizarnos desde abajo, entre estudiantes, docentes, no docentes y graduados, con asambleas abiertas, participación democrática y un plan de lucha para enfrentar serio para enfrentar el ajuste.
Este 15 de octubre, todxs a las calles. Por el presupuesto universitario, los salarios, la democratización de la UBA, y también, para tirar abajo el DNU 70/30 y todo el plan de ajuste de Milei.

