La Colonia Experimental de Villaverde tiene 408 pisos de entre 20 y 34 metros cuadrados, portales por debajo del nivel de la calle, techos de dos metros, tuberías de plomo y cubiertas de amianto. El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid autorizó el convenio para demoler los primeros bloques e iniciar la reconstrucción, pero la firma final todavía no tiene fecha y las familias afectadas siguen viviendo entre grietas, humedades y barrizales sin asfaltar.
La primera fase alcanza a 36 viviendas de los bloques Monterde 2, 6 y Escandón 3. La inversión comprometida entre la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid ronda los cinco millones de euros, cofinanciados con el Plan Estatal para el Acceso a la Vivienda 2022/25.
Para que arranquen las obras de demolición, resta únicamente la firma de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS Madrid), que recibirá 455.232 euros para ejecutar las actuaciones y asumir parte de los costes de gestión.
El arquitecto José Luis López, experto en vivienda pública y tutor técnico de los vecinos, conoce más de 100.000 viviendas públicas de Madrid. «No hay nada en Madrid parecido a la colonia», afirmó en diálogo con El País. «Es el peor barrio de Madrid», sostuvo, y advirtió que algunos edificios «no aguantarían una tromba de agua como la de Valencia».

Las viviendas fueron construidas en los años cincuenta por la Obra Sindical del Hogar para alojar provisionalmente a familias del interior del país. En 1984 pasaron a la Comunidad de Madrid y en 1994 el IVIMA las puso a la venta, convirtiendo a los vecinos en propietarios de pisos que ya presentaban graves deficiencias.
Las primeras protestas formales se remontan a los años ochenta. Durante el mandato de Manuela Carmena en el Ayuntamiento, en 2017, se aprobó un protocolo de actuación. En abril de 2020 se aprobó el proyecto de reparcelación, pero los trámites nunca se tradujeron en obras.
Ana Alonso, presidenta de la Asociación Administrativa de Cooperación de Villaverde, lleva décadas al frente del reclamo. «Llevamos dos años para que se ejecute la firma de este convenio. En este tiempo, además, nos han pedido infinidad de papeles», declaró al medio ABC. También admitió que ya hay quien sospecha que los trajeron «a la orilla de las elecciones».
El problema del realojo: 833 euros para un mercado de mil
El plan contempla realojar temporalmente a las familias en el mismo entorno, con una ayuda de 833 euros mensuales por hasta cinco años. Pero el mercado de alquiler en Villaverde ya ronda los 1.000 euros, una brecha que Alonso consideró insalvable para muchas familias de ingresos modestos.
La expectativa de renovación atrajo además a inversores y sociedades inmobiliarias que adquirieron propiedades en la zona y las ofrecen a esos precios, según consignó El País. La Comunidad de Madrid conserva alrededor del 10% de los inmuebles; el resto pertenece a particulares.

El costo por vivienda que deberán afrontar los propietarios también subió: de los 28.000 euros previstos originalmente a 31.000 euros actuales. A cambio, las nuevas unidades tendrán alrededor de 80 metros cuadrados, dos o tres dormitorios, trastero, garaje y calificación energética A, según los cálculos del arquitecto José Luis López Delgado, que comenzó a diseñar la promoción durante la pandemia.
Quién vive hoy en la colonia
Juan Durán y Manuela Quintana, de 71 y 69 años respectivamente, viven en un piso reformado que luce mejor que el resto del edificio. Aun así, suben y bajan tres pisos a diario por escaleras con barandillas oxidadas del grosor de una rama. Manuela, que nació en la colonia, sigue limpiando casas ajenas para complementar la única pensión que recibe el hogar.
Julia Durán, de 69 años, vive en el piso de abajo con su nieto de nueve años, que tiene autismo. Hace seis años se cayó de un muro de tres pisos y quedó con las rodillas dañadas en forma permanente. Su vivienda tiene una sola ventana minúscula. Desde allí da a una calle sin asfaltar que ella describe como el «gueto de Villaverde»: un barrizal con basura acumulada, palomas muertas y ratas.

Juan José García, de 85 años, vive en la misma calle que Julia. Pagó 96 euros de tasa de basuras; ella abonó 37. Misma calle, misma basura, facturas distintas.
La segunda fase, en la mira
Alonso ya impulsa una segunda etapa que incluiría 78 viviendas adicionales, entre ellas los bloques Terriente 1, 3 y 5 —que empeoraron con las lluvias recientes— y otros tres con órdenes de ejecución. «El objetivo es que entrase en los planes estatales 2025/2030. Necesitamos y es apremiante que los dos procesos se solapen», planteó la dirigente vecinal.
La portavoz de la asociación propuso además invitar al rey Felipe VI, a la presidenta de la Comunidad Isabel Díaz Ayuso y al alcalde José Luis Martínez-Almeida a recorrer las calles y entrar en las viviendas, para que vean los problemas más allá de los expedientes y los anuncios oficiales.

