Buenos Aires suma atractivos constantemente, pero ninguno genera tanta curiosidad como este. Si planeás una escapada de fin de semana, la Casa Rosada y el Teatro Colón ya tienen competencia en el itinerario del turista.
El Obelisco, una mole de hormigón que 157 obreros levantaron en tiempo récord durante 1936, dejó de ser un gigante sellado. Ahora, podés ingresar a su interior y mirar la ciudad desde sus ojos de cemento.
Antes, solo unos pocos elegidos subían por escaleras técnicas interminables; hoy, el monumento recibe a turistas y vecinos con una logística renovada que facilita el ascenso. Esta apertura permite redescubrir el símbolo que conmemora los 400 años de la primera fundación de la Ciudad desde una perspectiva que hasta hace poco era un misterio.
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Interior del Obelisco en Buenos Aires (2)

Las cuatro ventanas estratégicas de la cima revelan la intersección exacta de las avenidas 9 de Julio y Corrientes, el corazón de los festejos populares argentinos.
Cómo subir al Obelisco y qué ver desde la cima
El recorrido arranca con un breve repaso histórico que explica cómo 157 trabajadores terminaron la obra en solo 31 días. Tras la introducción, los visitantes utilizan el nuevo ascensor para alcanzar la parte superior. Esta modernización eliminó el esfuerzo físico extremo de las viejas escaleras, permitiendo que el público general acceda a la cúpula sin inconvenientes.
Una vez arriba, cuatro ventanas orientadas hacia los puntos cardinales revelan el pulso de la metrópoli. Desde esa altura privilegiada, podés observar:
- La Avenida 9 de Julio: el asfalto parece un río interminable que atraviesa la ciudad.
- Calle Corrientes: la intersección con el Obelisco muestra el epicentro de la movida teatral porteña.
- Cúpulas históricas: el diseño arquitectónico de los edificios antiguos del centro resalta desde el aire.
- Caos y luces: el movimiento incesante de los colectivos y peatones crea una coreografía visual única a más de 65 metros de profundidad.
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Interior del Obelisco en Buenos Aires

La instalación del moderno sistema de ascensor reemplazó las antiguas escaleras técnicas, permitiendo que turistas de todas las edades alcancen los 65 metros de altura.
Cuáles son los precios para subir al Obelisco y los horarios para visitarlo
Las visitas están organizadas en distintos turnos a lo largo del día:
- Entre las 9 y las 12 hs: ideal para vistas con luz matinal clara.
- Entre las 12:15 y las 16 hs: buena franja para fotografía urbana.
- Entre las 16:15 y las 19 hs: permite observar el cambio de luz sobre la ciudad.
- Entre las 19:15 y las 20:45 hs: recomendado para disfrutar el paisaje nocturno iluminado.
Para asegurar tu lugar, tenés que realizar una reserva previa online en el sitio oficial «Mirador Obelisco». Los cupos vuelan, así que conviene planificar con antelación. Las tarifas vigentes se dividen según la procedencia del visitante:
- Residentes argentinos: $18.000 (presentando acreditación).
- Visitantes extranjeros: $36.000.
La plataforma oficial también ofrece una galería de fotos que anticipa lo que vas a vivir allá arriba. Si buscás una perspectiva distinta de Buenos Aires, el mirador del Obelisco se lleva todas las miradas.



