La senadora de La Libertad Avanza acusó al ex gobernador del Chaco de estar procesado por la entrega irregular de 3.600 hectáreas a “amigos del poder”. Capitanich anunció que la querellará. Pero el expediente judicial confirma que el juez federal Fernando Carbajal lo procesó el 16 de julio. La discusión sobre la soberanía de las tierras en el Senado terminó convertida en un escándalo.
La escena ocurrió el jueves a la noche en el Senado. Patricia Bullrich hablaba desde su banca y el recinto ya era una caldera. Del otro lado, Jorge Capitanich escuchaba. Hasta que la ex ministra de Seguridad pronunció una frase que hizo saltar al ex jefe de gabinete de Cristina Kirchner.

—Se repartieron las tierras fiscales entre los amigos del poder. Y otro senador de la provincia del Chaco, que también está por acá, está procesado por entrega irregular de tierras fiscales a los amigos del poder. Está procesado…
Capitanich reaccionó inmediatamente. Pidió una cuestión de privilegio. El presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, le pidió que esperara su turno.
Pero Bullrich no parecía dispuesta a esperar demasiado.
—¿Pero estás procesado o no estás procesado? Sí, estás procesado —le gritó.
El ex gobernador del Chaco respondió apelando a una autoridad todavía más alta que la del Senado.

—Esta operación también va a resolverse en la Justicia. Por los Diez Mandamientos no hay que mentir. Hay que manejarse con la verdad.
Bullrich le gritó que se callara y la dejara seguir con su discurso.
Capitanich, entonces, la señaló con el dedo índice.
—Los que somos creyentes, que creemos en Dios, sabemos que la verdad es libertad —contestó.

La discusión política había adquirido, en pocos segundos, todos los elementos de una escena judicial: una acusación, una defensa, una apelación a la verdad y una amenaza de querella.
Solo faltaba revisar el expediente.
Y eso hizo Clarín.
El expediente que quedó en el medio del cruce
Según fuentes judiciales consultadas por Clarín, el 16 de julio de 2026 el juez federal de Presidencia Roque Sáenz Peña, Fernando Carbajal, procesó a Capitanich en una causa por la presunta adjudicación irregular de más de 3.600 hectáreas de tierras fiscales durante su gestión a un grupo de amigos y conocidos.
La superficie involucrada equivale aproximadamente al 20 por ciento de toda la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En un escrito de 52 páginas al que accedió Clarín, el juez sostiene que Capitanich está procesado como presunto coautor de los delitos de fraude en perjuicio de la Administración Pública, abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública.
La investigación tiene como otra protagonista central a Marta Soneira, ex ministra de Desarrollo Territorial y Ambiente y ex presidenta del Instituto de Colonización del Chaco.
El juez Carbajal procesó a Capitanich por, según la resolución, “actuar en connivencia con el grupo organizado encabezado por Marta Soneira, su pareja y socios”.
A Capitanich se le atribuye un rol fundamental porque, mediante «su firma en decretos del Poder Ejecutivo provincial, habría ratificado y validado formalmente las adjudicaciones de venta de campos fiscales a precios ínfimos y muy por debajo de su valor de mercado«.
Según la hipótesis fiscal, desde el Instituto de Colonización se habrían realizado adjudicaciones de tierras fiscales destinadas a beneficiar a empresarios vinculados con el entorno de Soneira y con su pareja, Mauricio Cian. Capitanich habría convalidado algunas de esas decisiones mediante su firma.
En su declaración indagatoria, Capitanich negó los hechos y sostuvo que “las políticas de colonización y regularización de la tierra pública llevadas adelante durante sus gestiones no constituyeron actos arbitrarios, sino que formaron parte de mandatos constitucionales y planes destinados a garantizar el arraigo de pequeños productores y el desarrollo productivo del Chaco”.
La ley, las tierras y una lista de viejos fantasmas
Bullrich había llegado al capítulo de Capitanich después de defender el proyecto de ley sobre inviolabilidad de la propiedad privada.
El oficialismo tuvo que quitarle finalmente el artículo que elevaba del 15 al 25 por ciento la cantidad de tierras que podían comprar los extranjeros por las críticas de la oposición moderada y la repercusión negativa en la opinión pública.
La ex ministra comenzó entonces a citar ejemplos de operaciones de tierras durante gobiernos peronistas y kirchneristas.
Criticó a quienes creen tener una suerte de “licencia moral de soberanía” bajo la consigna “la patria no se vende”.
Y entonces apareció Capitanich.
Pero el senador chaqueño no fue el único que quedó en la mira.
Bullrich también cuestionó a otros dirigentes del peronismo.
Afirmó que en 2020, en el Gran Buenos Aires, por ejemplo, hubo tomas de más de 100 hectáreas impulsadas por grupos de La Cámpora.
—Entre 2020 y 2021, en la provincia de Buenos Aires, hubo 17.000 usurpacioness. Diecisiete mil. Todas, todas avaladas por el partido que gobierna —agregó, en referencia al gobernador Axel Kicillof.
Después amplió el mapa.
—En el Chaco, Emerenciano Sena, condenado a prisión perpetua por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, ese robaba tierras. Milagro Sala, en Jujuy, robaba tierras. Los narcos en las villas de todo el país roban tierras, especialmente en Rosario, también.
Y volvió al concepto que había encendido la discusión.
—Luego, un senador habló de la arquitectura del coloniaje. ¿Qué más coloniaje existe que regalar tierras fiscales a los amigos y atravesar un proceso penal por eso? ¿Qué significa la arquitectura del coloniaje? Apropiarse de todo para repartirlo a los amigos. A los amigos del poder. Discrecionalidad.
Los senadores del PJ la interrumpían.
Bullrich siguió.
Perón, Lago Escondido, Benetton y los Kirchner
La senadora recordó que “durante el gobierno del general Perón, el Estado Nacional cedió 13.500 hectáreas de tierras fiscales en torno al lago Escondido a Eliseo Montero, de nacionalidad chilena. Décadas después, en 1996, los herederos vendieron esa tierra a Lewis, también durante un gobierno peronista”.
Los gritos aumentaron.
Bullrich no bajó el tono y dijo con ironía.
—Así que, muchachos, un poquito de historia no hace mal.
Y siguió con la lista.
—En 1991, un gobierno peronista le permitió al grupo Benetton de Italia comprar 900.000 hectáreas, en la Patagonia. Luego permitieron la compra de 410.000 hectáreas a Lázaro Báez, en Santa Cruz.
La cifra equivale a unas veinte veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires.
Bullrich volvió entonces sobre los Kirchner.
Recordó que “Néstor Kirchner, en el año 2006, compró 20.000 metros cuadrados de tierras fiscales a un precio irrisorio. Tierras fiscales. Un gobernador compró tierras fiscales por metro cuadrado a la suma de $150.000 en El Calafate. Esos 20.000 metros cuadrados fueron vendidos al grupo chileno Cencosud, en 2008, en $2.400.000. ¿Sabe cuánto ganó en dos años? Un 1.500% con la tierra fiscal”.
Y remató:
—Eso es no defender la soberanía. El estatuto legal del coloniaje en Santa Cruz es eso.
El bloque del PJ ya la interrumpía a los gritos.
Bullrich siguió hablando por encima de las protestas.
Capitanich, desde su banca, ya había decidido que no dejaría pasar la acusación.
Anunció que querellaría a Bullrich.
Ahora habrá que ver qué dice la Justicia sobre los hechos comprobables de este escándalo.

