Cerca de las 5 de la madrugada del lunes, las puertas del microestadio Gatica de Villa Domínico se cerraron bajo la lluvia, después de que ingresara el último fanático que quedaba en la fila. Dieciocho horas, casi ocho kilómetros de cola y alrededor de un millón de personas: la despedida popular del Indio Solari no tuvo precedente en la historia del rock argentino. La familia pidió silencio, agradeció y cerró con una frase que resume todo lo que vino después del último acorde.
El velorio había arrancado a las 10 de la mañana del domingo, una hora antes de lo previsto, porque la fila ya desbordaba. Para cuando cerró, se había extendido casi ocho kilómetros, llegando al límite con la Ciudad de Buenos Aires. No hubo horario de cierre preestablecido: la familia había comunicado desde el principio que el velatorio continuaría «hasta que haga falta, para que nadie pierda su oportunidad de decirle adiós»
La vigilia ricotera empezó a tomar forma desde la noche del sábado sobre la avenida Bartolomé Mitre, a metros del predio municipal. Sin convocatoria formal, sin estructura partidaria, sin aparato: pura tracción de una comunidad que supo organizarse durante décadas para los recitales y esta vez lo hizo para el último.
El Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires informa que, luego de retirarse los últimos seguidores, la familia ha decidido finalizar la despedida pública de Carlos «Indio» Solari en el Parque de los Trabajadores en Villa Domínico, Avellaneda.
Asimismo, agradecemos…
— Javier Alonso (@JaviAlonsook) June 8, 2026
¿Qué dice de un músico que su muerte convoca lo que en vida convocaban sus shows? Probablemente lo mismo que ya sabían quienes lo seguían: que el vínculo entre el Indio y su público nunca fue de consumo sino de pertenencia. En ese sentido, el velatorio no fue un acto de duelo sino de afirmación.
La familia agradeció a quienes se acercaron y cerró con una frase que ya circula en redes: «La lluvia ahora nos devuelve a casa, a seguirlo por dentro y a recordarlo como era: humano, único.» El Ministerio de Seguridad bonaerense destacó el comportamiento de la multitud y extendió el reconocimiento a las fuerzas de seguridad, trabajadores municipales y personal sanitario que sostuvieron el operativo.
El Indio Solari falleció el viernes 5 de junio, en su casa en Parque Leloir. La autopsia determinó que la causa fue un accidente cerebrovascular. Tenía 77 años. El lugar y la fecha del entierro todavía no fueron confirmados por la familia.

