El tránsito se vio complicado en el acceso al puente internacional Tancredo Neves, que conecta Foz de Iguazú, en Brasil, con Puerto Iguazú, en Misiones. Una fuerte lluvia y la circulación vehicular generaron importantes demoras para quienes intentaban cruzar la frontera entre ambos países.
Según informaron medios brasileños, ayer sábado por la tarde, la fila de vehículos se extendió por aproximadamente 1,6 kilómetros y el recorrido hasta la aduana argentina demandó cerca de una hora y media.
Las condiciones climáticas, sumadas al intenso movimiento de la tarde, ralentizaron el paso de automovilistas y turistas que circulaban entre las dos ciudades fronterizas.
El puente internacional Tancredo Neves constituye una conexión clave para la actividad turística y comercial de la región. Puerto Iguazú es uno de los destinos más elegidos por los brasileños que visitan Foz de Iguazú, atraídos por su oferta gastronómica, sus comercios y los atractivos naturales de la zona.
Triple Frontera: más de tres kilómetros de fila para cruzar a Paraguay por el Puente de la Amistad
La situación volvió a poner de manifiesto el impacto que pueden tener las condiciones climáticas y el flujo vehicular en los tiempos de cruce en uno de los principales pasos fronterizos de la región.
Fuente: Foz 1 News



