Las imágenes del médico mendocino que, a bordo de su camioneta, provocó daños ambientales considerables en un área protegida de San Juan continúan generando indignación. En la tarde de este martes, el intendente de Calingasta publicó un fuerte mensaje en las redes sociales, después de haber hecho la denuncia y de que declarara el médico que iba al volante de la camioneta.
«No puede quedar solamente en una noticia», pidió Sebastián Carbajal, jefe comunal de Calingasta, donde está Pampa del Leoncito, un área protegida que sufrió daños que tomarían hasta 100 años de recuperación.
Agustín Añó, médico mendocino de 46 años y que trabaja en Chile, ingresó el pasado sábado en su camioneta Toyota Hilux a un sector prohibido de la planicie del municipio de Calingasta, en San Juan. Lo hizo luego de visitar a familiares en la zona. Quedó empantanado y su atasco provocó daños ambientales de consideración: la camioneta Toyota Hilux continúa en el lugar, pero sus huellas podrían llevar hasta 100 años de recuperación, según estimaron especialistas de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ).
Se trata de Pampa del Leoncito, una planicie seca de arcilla y limo, rodeada por la Cordillera de los Andes. La camioneta de Añó avanzó un kilómetro y medio dentro del área prohibida al tránsito. Luego de que se viralizaran videos de lo ocurrido, uno de los primeros en asistir al lugar fue Sebastián Carbajal, el intendente de Calingasta.
«Cuidar la Pampa del Leoncito es cuidar nuestro patrimonio. Lo que pasó en la Pampa del Leoncito no puede quedar solamente en una noticia. Tiene que servir para generar conciencia y para entender que nuestros espacios naturales son un patrimonio que tenemos la responsabilidad de cuidar entre todos», escribió Carbajal este martes en su cuenta de Facebook.
«Hoy esta situación llegó a medios de todo el país, y quiero agradecer especialmente a todos los medios de comunicación que se hicieron eco de lo ocurrido y ayudaron a visibilizar la importancia de proteger este lugar único de Calingasta y de San Juan. Cada vez que una noticia como esta genera conciencia, también nos da la posibilidad de enseñar, de prevenir y de cuidar», continuó en su mensaje el jefe comunal.

Quien en los más duros términos se había referido a la cuestión fue, sin embargo, Claudia Yanzón, una operadora turística de la zona. «Hay carteles por todos lados… Es repudiable que un médico haya dañado ese patrimonio ambiental», criticó en diálogo con Clarín.
Andrés Troche, juez de paz de Calingasta, habló de una posible infracción al patrimonio cultural. Tras la denuncia del intendente, el médico Añó se presentó ante la Justicia el lunes. Hizo su descargo, fijó domicilio y quedó en libertad.
El juez de paz, al igual que el jefe comunal, rechazó un eventual argumento: la falta de cartelería. «Esos son argumentos defensivos. Sabemos que hay carteles por todos lados», aseguró Troche.
Según supo este diario, el médico que conducía la camioneta adujo imprevistos por la cantidad de agua para explicar la situación.
En principio, la multa puede rondar entre los 1,5 millones y los 2 millones de pesos. También se prevé la posibilidad de 15 días de arresto, según el inciso 4 del artículo 187 de la ley 941-R. Por ahora sólo se trataría de una contravención. Para avanzar con una causa penal se debe presentar una denuncia en una Unidad Fiscal de Investigación.
«El Código de Faltas prevé la sanción que se determine. Y la ley 941-R tiene el principio de libertad, como todos los Códigos Procesales de la provincia. Eso es una cuestión más técnica, tiene que ver con las normas que por ahí hay que modificar», evaluó Troche en Radio Calingasta.
«Se trata de una ley un poco anacrónica y un poco antigua, los montos pueden parecer poco. Una actualización de de la unidad judicial JUS podría ser una solución», agregó. Se refirió así a la unidad que se utiliza en la ley, de 2007, para calcular las multas: 500 J, en el caso del artículo 187, que dispone las sanciones para el perjuicio a la propiedad pública o privada en San Juan.

