El periodista, ensayista y escritor británico Eric Arthur Blair (1903–1950) escribió su historia con el seudónimo George Orwell, donde creaciones suyas aún son fuente de inspiración de varias generaciones. Le atribuyen la famosa frase: «En tiempos de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario».
Su obra está particularmente marcada por sus experiencias personales y ligadas al pensamiento político. Además de cronista, novelista y crítico literario, fue un ensayista destacado para la lengua inglesa y un hombre de acción: entre otras, fue soldado voluntario en la Guerra Civil Española contra la dictadura de Francisco Franco. Tenía solo 46 años cuando murió de tuberculosis.

Sus escritos más significativos fueron su crítica «Rebelión en la granja» (1945), una alegoría con animales al totalitarismo, y su distópico libro «1984» (1949), escrito en sus últimos años de vida. Allí creó el concepto de lo que hoy «mutó» a un famoso programa de televisión en todo el mundo: el «Gran Hermano» como un sistema de vigilancia ruin.
Su obra nos ofrece algunas de las imágenes más impactantes y aterradoras del totalitarismo, al mismo tiempo que están escritos con humor y humanidad. Si bien la página Web «The Orwell Society«, una organización benéfica y literaria del Reino Unido dedicada a Orwell, indica que la frase no fue explícitamente dicha por este, sí reconoce que la atribución está muy difundida.
Quizás sí la pronunció y otros la tomaron para adjudicarle la autoría, quizás no, pero esto es simplemente un detalle: hay consenso para atribuírsela a él. Justamente esta asociación, indica que los dos libros antes citados (1984 y Rebelión en la granja), dejan lecciones que hoy en día siguen siguen siendo tan relevantes como otrora, y que indican que la verdad importa y los hechos incómodos siguen siendo hechos.
La idea de la frase que titula este texto es bastante clara en ese sentido: si una sociedad está dominada por propaganda, mentiras, manipulación o relatos falsos aceptados por la mayoría, entonces decir algo verdadero deja de ser un acto diario para convertirse en una forma de resistencia.

Ser un revolucionario, en ese caso, no significa tomar las armas para pelear en guerras, sino realizar una descripción honesta que desafía a ese «engaño universal» del sistema dominante. Orwell desarrolló estos temas a lo largo de su obra, y lo ratificó con sus acciones. Indicaba que si todos repiten una mentira, sostener la verdad puede convertirse en un acto de rebeldía.
Si bien escribía con la preocupación puesta contra los totalitarismos del siglo XX, hoy en día puede aplicarse a la actualidad, ya que vivimos en una época atravesada por la sobreabundancia de información, las redes sociales, las fake news y discursos polarizados.
Quizás por eso, más de siete décadas después de su muerte, Orwell sigue siendo leído y citado en todo el mundo. La frase resume una preocupación central del autor como la defensa de la verdad frente a quienes intentan manipularla.

