“Yo nací para entrar a la casa de Gran Hermano”. Tatiana Cabrera lo dijo antes de cruzar la puerta y, aunque su estadía duró apenas dos días, terminó convirtiéndose en la primera eliminada de la historia de Gran Hermano Uruguay. El miércoles 23 de setiembre, el 71,87% de los votos marcó su salida del reality.
Lejos de tomárselo como un fracaso, Tatiana salió de la casa convencida de que, al menos, hizo historia: “Dos días en Gran Hermano…”, bromeó apenas dejó el programa. En el estudio, frente a Eduardo Colo Gianarelli, aseguró que la experiencia había sido “inolvidable” y explicó que, al entrar como aspirante, eligió la estrategia de ser 100% ella misma. “No me salió otra cosa”, confesó.
Tiene 30 años, es de Canelones y desde chica es fanática del formato. Trabaja en la intendencia canaria y en una inmobiliaria, pero siempre tuvo claro que quería probar suerte frente a las cámaras. “No quiero pasar desapercibida”, había advertido en su presentación.
Dos días después de su eliminación, Tatiana recuperó el celular. Respondió apenas tres o cuatro mensajes de Instagram y enseguida conversó con Montevideo Portal sobre la experiencia, su salida y los posibles candidatos a ganar Gran Hermano Uruguay.
La salida y lo que no se vio
¿Qué fue lo primero que pensaste cuando te enteraste de que eras la primera eliminada de la historia de Gran Hermano Uruguay?
Tristeza, tristeza, tristeza. No me quería ir, obviamente. Igual, ya cuando quedé con Laura me la esperaba, y el lunes de noche, cuando me dijeron que mis contrincantes eran ellas dos, supe que había una posibilidad, porque son personajes fuertes, son perfiles que no hay dentro de la casa. Así que un poco me la veía venir. Obviamente, tristeza profunda, pero me la veía venir.
Dijiste que tenías “mucho más para dar”. ¿Qué sentís que el público no llegó a conocer de vos en esos dos días?
En realidad, mucha cosa. Yo estaba muy tímida, muy nerviosa, capaz que cuidándome en lo que decía. Me habían dicho que en los debates y en el afuera mi nombre iba a estar muy presente por estar nominada desde el arranque, entonces pensaba “tengo que cuidarme”. Creo que muchísimo no se vio de mí. Tenía mucho más para dar. Espero volver si se da la oportunidad.
Imagínate: si yo estando dos días pude salir y que esté mi frase “beboteo porque puedo” por todos lados, imagínate si me quedaba mucho más. Tengo eso, sé que podría haber dado mucho más y que jamás iba a pasar desapercibida. Pero bueno, son las reglas del juego. Desde que entré sabía que podía salir a los dos días.
El sueño que empezó en marzo
¿Por qué Gran Hermano era un sueño para vos?
Tengo una personalidad muy reality show, siempre queriendo destacar, divertirme, estar con ocurrencias todo el tiempo. Desde chiquitita amo las cámaras y toda persona que me conoce sabe que yo nací para entrar a Gran Hermano. Así que un poco eso: dar show.
¿Igualmente sentís que cumpliste el sueño?
Cumplí un sueño, sí. Porque Gran Hermano lo vengo tirando desde marzo de este año, desde el primer momento que me dijeron que había sido convocada para un primer casting. Para mí, Gran Hermano empezó mucho antes que cuando la gente me vio entrar. El sueño se fue cumpliendo a lo largo de todo este año.
Si pudieras volver el tiempo atrás, ¿harías algo diferente?
Capaz que hubiera hablado con todos un poquito más. Estaba muy nerviosa, es una realidad. Desde que pisé esa casa había posibilidades de irme, entonces me tenía que soltar de los nervios. Imagínate que apenas comía, de los nervios que tenía en la cabeza. Entraría mucho más tranquila si hubiera entrado como mis otros compañeros.
Los vínculos dentro de la casa
¿Con quién sentiste que conectaste más?
Con Mati, con Facu, con Tati, con Victoria, con Jessy, con Tai también. Con ella conversé bastante y me cae muy bien.
¿Y con quién no congeniaste?
Yo creo que con Agustina y Vicky. No sé si no hubiera congeniado más adelante, capaz que sí, pero me di cuenta de que no iban a ser mi grupito. Mis aliados no iban a estar por ahí.
¿Llegaste a percibir alguna alianza o estrategia que te llamara la atención?
Creo que Tati y Victoria están a la par y van a seguir así. Me parece que Bruno, Fabricio y Catán también forman un grupo. Y Agustina y Vicky, bueno, ahora una se va, pero las veía juntas hasta el final.
¿A quién ves llegando lejos?
A Matías y Facu. No es porque haya empatizado con ellos, sino porque me parecen perfiles que al público le van a gustar: tienen personalidad, son amorosos y también dan show. Después Fabricio, puede haber cosas de él que no le gusten al público, pero es muy sincero y tiene el tacto para saber hacia dónde caminar en Gran Hermano. Y Tai también conoce mucho el formato y sabe cómo moverse.
La vida después de la casa
¿Seguís activa pensando en un posible repechaje?
Sí, sí, sí. La verdad es que por ahora, estando todos los días en Canal 10 con la producción, sé que la posibilidad no está al momento. Pero Gran Hermano es Gran Hermano y es inesperado. Uno nunca tiene que estar preparado para quedarse afuera. En Gran Hermano todo puede pasar, entonces uno siempre tiene la ilusión del repechaje.
¿Qué va a pasar con tu vida laboral?
Trabajo para la Intendencia de Canelones y también para una inmobiliaria. Espero que mis clientes no me abandonen. Sigo con la inmobiliaria a full, y en la Intendencia todavía no vuelvo porque había pedido licencia sin goce de sueldo. Pero aparte tengo bastante trabajito afuera, al menos por ahora, con Canal 10 viendo qué surge.
¿Aparecieron oportunidades?
Sí, por suerte sí. Era también lo que quería. Así que por ese lado, re feliz.



