La Fórmula 1 no descansa. Inmediatamente después del Gran Premio de Bélgica en el que Kimi Antonelli se subió a lo más alto del podio, la máxima categoría del automovilismo llega a Hungría. La undécima fecha del campeonato se llevará a cabo desde este viernes en el Hungaroring y contará con la presencia de Franco Colapinto. Significará el último evento antes del receso por el verano europeo.
El argentino arriba a Budapest en un buen momento: consiguió puntos en las últimas dos carreras. En la reciente presentación en el Circuito de Spa, selló una sólida actuación apoyada en una gran largada y en el doble adelantamiento sobre Pierre Gasly y Liam Lawson que le sirvió para adueñarse del décimo lugar. Si vuelve a sumar en Hungría, será su mejor racha desde que compite en el certamen.
De todas formas, la actividad del pilarense se verá disminuida porque no integrará la primera sesión de entrenamientos. Su lugar durante esa manga lo tomará el estonio Paul Aaron, piloto Reserva de Alpine, para que el equipo pueda cumplir con una de las cuatro tandas por año que debe destinar a corredores novatos. Luego, el argentino retomará su butaca para la segunda práctica, aunque con 60 valiosos minutos de rodaje menos que el resto de la grilla.
La palabra de Franco
Este jueves, Colapinto formó parte de la conferencia de prensa oficial que ordena la FIA. Allí, solo cuatro días después de la final de la Copa del Mundo entre Argentina y España, estuvo acompañado por los ibéricos Fernando Alonso y Carlos Sainz. Pero que la organización haya elegido reunirlos no se justifica solo en el cruce futbolístico, sino que desde Europa aseguran que podrían ser protagonistas del mercado de traspasos de cara a la siguiente temporada.

Según detallan, se trataría de un intercambio triple. Fernando Alonso abandonaría Aston Martin para irse a Alpine, Carlos Sainz tomaría su lugar vacante y Franco Colapinto regresaría a Williams. Sin embargo, al ser consultado sobre esa situación, el argentino se mostró desentendido: «Solo me enfoco en manejar y hacer un buen trabajo. No tengo idea. Ustedes (los periodistas) saben más de los rumores que yo».
Sobre el duelo con Racing Bulls y Audi por la media tabla del Campeonato de Constructores, marcó que la escudería que tiene sus bases en Enstone se encuentra un paso por detrás en cuanto al desarrollo de sus rivales directos. Igualmente, anunció que hay modificaciones en camino, pero que no se instalarán en el GP húngaro.
Características de Hungría y el cronograma
El Hungaroring es un circuito particular: desgasta mucho los neumáticos y la carga aerodinámica toma un rol vital. Pondera la técnica y la precisión por sobre la potencia y la velocidad. Es corto, con 4,381 kilómetros de extensión, y no presenta rectas largas. De hecho, los sobrepasos son complejos de ejecutarse por lo estrecho de la pista. La clasificación, entonces, surge como uno de los momentos más importantes del fin de semana. Por eso y debido a otras cuestiones, el trazado es apodado como el «Mónaco sin barreras».
El viernes a las 8.30 saldrán a girar los 22 corredores para la Práctica Libre 1, aquella manga en la que Paul Aaron manejará el auto de Colapinto. Luego, con el retorno del argentino, el segundo entrenamiento comenzará a las 12.
Ya el sábado, la tercera y última hora de prueba está pactada para las 7.30. Luego, se disputará a las 11 uno de los momentos cúlmine del evento: la clasificación. Y para cerrar, el domingo a las 10, se apagarán las luces del semáforo para dar pie a la carrera de 70 vueltas.



