El 17 de junio se conmemora el aniversario de la muerte de Martín Miguel de Güemes, un prócer que entregó su vida al servicio de la Patria batallando contra la concentración de la riqueza.
Martín Miguel de Güemes nació el 8 de febrero de 1785 y falleció el 17 de junio de 1821, ambas fechas en Salta, provincia de la cual luego sería Gobernador en 1815. Fue hijo de un funcionario de la Corona, lo cual lo condujo rápidamente a realizar su carrera militar desde niño.1 Sin embargo, sus orígenes de privilegio no nublaron su humanidad: desde joven comenzó a defender las ideas de los sectores más vulnerados.2
Con 21 años peleó en las Invasiones Inglesas (1806-1807) bajo el mando de Juan Martín de Pueyrredón, y luego la Revolución de mayo de 1810 lo envolvió de tal forma que se destacó por su rol táctico en la batalla de Suipacha, posibilitando el ingreso del Ejército Auxiliar del Perú (comandado por el General Antonio González Balcarce) a Potosí, logrando la primera victoria de la Revolución.3 Su desempeño fue muy valorado por figuras como el General San Martín y Manuel Belgrano.4

Un luchador por la justicia
Además de pelear contra ingleses y españoles, Güemes también batalló contra las elites nacionales, quienes se encargaron de destituirlo de su cargo como Gobernador de Salta en nombre de una »Revolución del comercio» en 1821.
Dicha oposición se debió a que Martín Miguel alteraba el orden social que cómodamente mantenía a los terratenientes salteños en posiciones de privilegio, sumando a su defensa de igualdad de derechos entre criollos, mestizos y gauchos, defensa compartida por muchos de los próceres que conformaron el Cabildo Abierto. Esto junto a las ideas contrarrevolucionarias de las elites y a la falta de recursos, generó un caldo de cultivo para su destitución.
Finalmente Martín Miguel de Güemes falleció en 1821 ante los disparos de las fuerzas realistas españolas, lo cual lo llevó a ser el único general argentino en morir en combate. Su cuerpo fue conducido por el ejército de gauchos para jamás ser olvidado por aquellos que soñaron y sueñan con una Patria soberana e igualitaria.

