Ya han pasado el Papa, los asiduos al Primavera Sound y el Sónar, los fanáticos de la Fórmula 1 y los arquitectos que han venido a su congreso mundial. El mes de julio ha arrancado con un nuevo reto para la movilidad en Barcelona: el Tour de Francia, que causará importantes cortes de tráfico.
Seis de los 10 distritos de la ciudad se verán afectados hoy de un modo u otro por el pelotón de la ronda gala. Los más perjudicados serán los vecinos de Sants-Montjuïc, el Eixample y Sant Martí. El consejo para todos ellos, y para los barceloneses en general, es optar hasta el lunes por el metro, y, sobre todo, evitar el coche a toda costa. Fácil para los locales, más complicado para los del entorno metropolitano.
Tras los cortes de circulación del nueves por la presentación de los 22 equipos y la tregua de este viernes, llega la gran afectación en casi toda la ciudad.

Hoy es el día grande con el grand départ, la primera etapa de la ronda francesa, con salida desde el Fòrum y llegada a lo más alto de Montjuïc, una contrarreloj por equipos de 19 kilómetros. La ciudad quedará partida en dos con Aragó como frontera casi infranqueable desde Poblenou hasta la estación de Sants, 6,5 kilómetros lineales. La circulación se empezará a cortar a las 12 horas para que los ciclistas puedan catar el trazado a partir de las dos de la tarde. La etapa empieza a las 17 horas con salidas por equipos cada cinco minutos. A las 20.30 horas está previsto que el tráfico empiece a recuperar el latido habitual.
Norte y sur
La primera etapa de la carrera, el sábado, es una contrarreloj de 19 kilómetros que parte la ciudad en dos
Para los usuarios de vehículo privado, lo dicho, mala idea sacar el coche o la moto. Para los que se muevan a pie, el Consistorio ha dispuesto pasos de peatones por todo el recorrido. Personal municipal se encargará de ir abriendo el paso de estos corredores humanitarios (separados cinco minutos a pie) en función del paso de los participantes del Tour. Todas las líneas de bus que circulan por las calles afectadas verán afectado su recorrido, así como las estaciones de Bicing, sin servicio si están dentro de la zona cero.

Durante esta primera etapa, los circuitos de la carrera estarán totalmente cerrados al tráfico, lo que generará una barrera física que no se podrá atravesar fuera de los puntos habilitados. Esto comporta restricciones de acceso con vehículo privado a las zonas más próximas al recorrido, así como prohibiciones de estacionamientonque ya se han aplicado en los días previso.
Más de 900 agentes de la Guardia Urbana forman parte de los dispositivos de movilidad y seguridad con especial atención a la regulación del tráfico y la protección de los espacios con mayor afluencia de público.
El transporte público se verá sometido a una elevada demanda con desvíos e interrupciones puntuales del servicio de bus y afectaciones al tranvía, el Bicing y el Aerobús.
Restricciones en la ronda Litoral
Con respecto a la ronda Litoral, hay cortes y limitaciones puntuales en varios accesos y salidas, principalmente en sentido Besòs, para garantizar la seguridad del recorrido y evitar interferencias con la prueba deportiva.
Las entradas y salidas de la salida 26 se mantendrán operativas en ambos sentidos.
La salida 25 en sentido Besòs permanecerá cerrada, mientras que la entrada en este mismo punto se mantendrá abierta.
Las entradas y salidas 23 y 24 en sentido Besòs quedarán cerradas, limitando la conectividad en este tramo.
En sentido Llobregat, se mantendrán abiertas la salida 24 (con restringida funcionalidad, orientada solo hacia el parque del Parque Fòrum y Diagonal Mar) y la entrada 24.
La entrada 23 en sentido Llobregat también quedará abierta, a pesar de que prácticamente aislada, con uso limitado para tráfico residual. En cambio, la salida 23 en sentido Llobregat permanecerá cerrada.
Finalmente, las entradas y salidas de la salida 22 se mantendrán abiertas en ambos sentidos.
Este conjunto de medidas comporta una reducción importante de la capacidad de acceso y salida de la ronda en este sector, especialmente en dirección Besòs, y puede generar retenciones en los puntos habilitados.
La segunda etapa arranca en Tarragona y se corona en Montjuïc
Al día siguiente, el domingo, la ronda francesa se traslada a Tarragona. Tras algo más de 170 kilómetros, sobre las tres de la tarde empezará a llegar a Barcelona el tête de la course. Calle Sants, Paral·lel y rápido ascenso a Montjuïc a través de Palaudàries. La Guardia Urbana empezará a cortar calles a las 12 y todo el circuito quedará cerrado a las 13.30 horas. Los ciclistas darán dos vueltas a un recorrido que incluye un tramo del paseo de la Zona Franca pero no afectará a la Gran Via, que pasa justo por debajo de la plaza Espanya y se salva de la quema. A las 18 horas se empezará a restablecer la movilidad de estos barrios del distrito de Sants-Montjuïc.

Todo este dispositivo incluye la presencia de cerca de 4.500 policías. El Ayuntamiento ha alquilado cantidades ingentes de elementos de protección, pero ha aprovechado la ocasión para comprar 2.300 vallas que formarán parte de uno de los cercados ciclistas urbanos más importantes que se recuerdan. La contrarreloj supondrá casi 40 kilómetros de barreras (sumando ambos lados), a los que hay que sumar otros 30 para las jornadas del 2 y el 5 de julio.
El Ayuntamiento espera que en estos días de fervor ciclista, cerca de 850.000 personas tomen las calles de la capital catalana, sobre todo durante la jornada del sábado. Si van en metro o a pie, mucho mejor



