Durante la jornada, los guías mantuvieron un intercambio con personal de la Prefectura Naval Argentina, efectivos de la Prefectura Nacional Naval de Uruguay y un técnico de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), que se encontraba en el lugar realizando estudios de temperatura del agua y monitoreo de la especie surubí. Los propios participantes aclararon que dichos técnicos no tienen competencia para resolver el pedido de habilitación, ya que su presencia respondía exclusivamente a tareas de investigación.
Reclamo por controles y apertura del área
Los trabajadores sostienen que actualmente la altura del río permite el ingreso seguro de las embarcaciones y que sería posible habilitar, de manera controlada, la pesca deportiva del surubí en la zona intangible de Puerto Yeruá.
Además, cuestionaron la presunta falta de controles sobre la pesca ilegal y afirmaron que la disminución de la fauna ictícola responde, principalmente, al accionar de embarcaciones dedicadas a la pesca con redes, conocidas como «tramayeros», que —según denunciaron— continúan operando con escasa fiscalización.
En ese sentido, expresaron críticas hacia la Dirección de Recursos Naturales de Entre Ríos, al considerar que los controles no se realizan de forma permanente ni con el mismo criterio para todos los sectores que utilizan el río.
«Cada vez que asume una nueva autoridad se intensifican los operativos durante algunos días, pero después vuelven a desaparecer. Lo que necesitamos son controles permanentes e iguales para todos», señalaron algunos de los guías presentes.
La preocupación por la pérdida de fuentes de trabajo
Los prestadores turísticos explicaron que cuando el río registra crecientes importantes se ven imposibilitados de desarrollar excursiones de pesca deportiva, lo que afecta directamente sus ingresos y los de sus familias.
También remarcaron que la actividad genera un importante movimiento económico para las ciudades ribereñas, ya que recibe visitantes provenientes de distintos puntos del país y del exterior que consumen alojamiento, gastronomía, combustible, servicios náuticos y otros rubros vinculados al turismo.
En ese contexto, lamentaron que, tanto en Argentina como en Uruguay, el sector no sea convocado para participar en las mesas de trabajo relacionadas con las medidas adoptadas frente a fenómenos climáticos como El Niño, pese a que aseguran ser uno de los primeros sectores afectados por las restricciones y las condiciones del río.
Antecedentes del pedido ante la CARU
Los representantes uruguayos recordaron que en 2022, durante la gestión de Mario Ayala como delegado de la CARU, se presentó una propuesta para habilitar durante tres meses la pesca deportiva del surubí en la zona de Puerto Yeruá.
Según explicaron, el proyecto contemplaba un mecanismo de control para embarcaciones argentinas y uruguayas, buscando compatibilizar la conservación del recurso con el desarrollo de la actividad turística.
Indicaron además que la iniciativa fue nuevamente elevada durante la actual gestión de la presidenta de la CARU, Cecilia Bottino Fiuri, aunque hasta el momento no obtuvo una definición.
Proyectos y situación de los pescadores artesanales
Durante el encuentro también se hizo referencia a un proyecto impulsado en Uruguay que propone prohibir la actividad de la pesca artesanal con redes durante los fines de semana, con el objetivo de favorecer la recuperación del recurso pesquero y el desarrollo de la pesca deportiva.
Asimismo, señalaron que en el departamento de Salto existe un registro oficial de apenas seis pescadores artesanales habilitados, cifra que, según los guías, no refleja la cantidad de embarcaciones que habitualmente desarrollan esa actividad en el río.
Posible reunión binacional
Al finalizar la jornada, personal de la Prefectura Naval Argentina tomó los datos personales de los participantes, ya que no se descarta la realización de una reunión conjunta entre autoridades de las prefecturas de ambos países para escuchar los planteos del sector y analizar la situación de la pesca deportiva en el río Uruguay.
Los guías esperan que ese encuentro permita avanzar en un diálogo con los organismos competentes y encontrar alternativas que compatibilicen la preservación del recurso natural con la continuidad de una actividad que consideran fundamental para el desarrollo turístico y económico de ambas márgenes del río Uruguay.
El equipo de DíaUno acompañó la recorrida hasta la zona intangible de Puerto Yeruá, realizando el traslado por agua para registrar en el lugar el reclamo de los guías de pesca argentinos y uruguayos.
Desde este medio agradecemos especialmente la colaboración de Pablo Fleureau, guía de pesca y titular de la casa de artículos de pesca Buscando Pique, quien facilitó el traslado y acompañó la cobertura periodística, y todos los guías de pesca permitiendo documentar de primera mano la situación planteada por los trabajadores del sector.
Diano Alberto Ocampo – Fotos Diauno



